Necrológicas del 22 de septiembre en Neuquén y Río Negro
Este 22 de septiembre se registraron varios decesos en Neuquén y Río Negro, desde la despedida de miembros de la comunidad hasta recordatorios conmemorativos. Diversas instituciones dan cuenta del dolor por estas pérdidas.

El 22 de septiembre de 2026, se publicaron los obituarios de varias personas en Neuquén y Río Negro, lo que refleja el luto que atraviesan estas comunidades por la pérdida de seres queridos. Las necrológicas incluyen homenajes y despedidas que resaltan el impacto emocional que estas partidas han generado en familiares y amigos.
Una de las pérdidas significativas fue la de una asociada de la Cooperativa de Agua y Luz de Neuquén (CALF), quien falleció el 17 de septiembre a los 85 años. Su deceso fue comunicado con gran tristeza, resaltando que sus restos fueron inhumados en el Cementerio Central de Neuquén, lo que marca un vacío dentro de la asociación y sus cercanos.
El Colegio de Abogados y Procuradores de Neuquén también se hizo eco del fallecimiento de Ricardo Figueroa, de 82 años, padre de una compañera. Con notas de pesar, se expresaron condolencias a su familia, mostrando el apoyo de sus colegas en estos momentos difíciles.
Ese mismo día, la comunidad recuerda a aquellos que han partido recientemente, como un homenaje a su memoria. En particular, se conmemoró el primer aniversario de la partida de Paula, donde se destacaron valores como la alegría y el amor familiar que dejó en quienes la conocieron.
En otro caso, el directorio y personal del Banco Provincia del Neuquén S.A. lamentaron el fallecimiento de la madre de su compañero Marcos Soto, dándole apoyo en su sufrimiento. Asimismo, una mujer de 82 años pasó a la eternidad, siendo despedida por sus sobrinos y su hija, quienes resaltaron la cercanía emocional que tuvieron con ella.
Otra necrológica destacó el deceso de una mujer en General Roca a los 82 años. Su familia, incluidos sus hijas y esposo, comunicaron que sus restos fueron velados en el Cementerio Parque Las Fuentes, lo que refleja tanto el rito funerario como el acompañamiento de sus seres queridos en un momento tan doloroso.
Estos obituarios son un testimonio de vidas que, aunque ya no están físicamente, dejan una huella imborrable en sus comunidades y seres queridos, reafirmando la importancia del recuerdo y el apoyo mutuo ante la pérdida. La muerte, como parte inevitables de la vida, genera un sentido de comunidad y solidaridad entre aquellos que permanecen.