Néstor Pinta y Martín Mozzicafreddo obtienen oro en el Mundial de Canotaje
Néstor Pinta y Martín Mozzicafreddo se coronaron campeones del Mundial de Canotaje de Maratón en Gualeguaychú, destacando su emblemático bote negro, el Elio. Esta embarcación, construida por el fabricante portugués Elio, simboliza una profunda amistad y confianza que ha potenciado su carrera deportiva.

En el reciente Mundial de Canotaje de Maratón celebrado en Gualeguaychú, Néstor Pinta y Martín Mozzicafreddo reafirmaron su lugar en el podio al obtener la medalla de oro en la categoría máster. La consagración se realizó con el uso del Elio negro, un bote que se ha convertido en un símbolo de confianza entre los deportistas y su manufacturador, Elio, un reconocido constructor de embarcaciones de origen portugués.
La relación entre los reyes del río argentino y Elio es de larga data y se ha basado en la generosidad y el apoyo mutuo. Durante más de cuatro décadas, Elio ha diseñado canoas que han sido fundamentales en competencias alrededor del mundo, logrando que, hoy en día, alrededor del 90% de las embarcaciones en el maratón sean de su autoría. En esta ocasión, Elio estuvo presente en el torneo, disfrutando del éxito de sus creaciones en manos de palistas de diversas nacionalidades.
Una de las historias más destacadas por los deportistas fue su encuentro con Elio en el famoso Descenso Internacional del Sella, en España. Pinta y Mozzicafreddo narran cómo, en una competencia donde otros palistas enfrentaron problemas con sus embarcaciones, ellos vieron una oportunidad. Con ingenio, repararon un bote dañado y compitieron con él, convirtiendo un obstáculo en un triunfo que marcaría el inicio de una sólida amistad con Elio.
El éxito en el Mundial refuerza la tradición y el potencial del canotaje en Argentina, especialmente en la Patagonia, donde los ríos como el que bordea el circuito de la Regata del Río Negro son fundamentales para el desarrollo de este deporte. La provincia de Neuquén, en particular, ha visto florecer diversas competiciones y el interés por este deporte acuático, convirtiéndose en un punto clave para la práctica de canotaje en el país.
Lo acontecido este año en Gualeguaychú no solo celebra la victoria de Pinta y Mozzicafreddo, sino que también destaca el legado de Elio y su influencia en el crecimiento del canotaje en Argentina. Ambas partes han consolidado su historia compartida con cada triunfo y cada desafío superado en el agua.
Para el futuro, se espera que la relación entre los palistas argentinos y Elio continúe fortaleciendo el prestigio argentino en competencias internacionales, a medida que ambos sigan explorando nuevos horizontes en el canotaje. Además, su ejemplo puede inspirar a las nuevas generaciones de atletas a buscar la calidad y la cohesión necesaria para el éxito en este deporte.