Neuquén amplía su capacidad penitenciaria con nueva inversión millonaria
El Gobierno de Neuquén ha decidido ampliar su infraestructura penitenciaria con una inversión significativa, creando nuevos espacios de máxima y mediana seguridad. Esta medida busca fortalecer la seguridad y el cumplimiento de las condenas de quienes delinquen en la provincia.

La provincia de Neuquén está llevando a cabo una ampliación de su capacidad penitenciaria, invirtiendo más de 8.100 millones de pesos en la construcción de un nuevo pabellón de máxima seguridad en la Unidad de Detención N° 11, ubicada en la capital provincial. Este nuevo espacio, que sumará 2.738 metros cuadrados, permitirá alojar a 26 detenidos y forma parte de un plan más amplio que ya había comenzado con una primera fase inaugurada en diciembre del año anterior. Además, se proyecta una tercera etapa que incluirá la edificación de 6.700 metros cuadrados adicionales enfocados en mediana seguridad.
El pabellón constructor no solo implica la edificación física, sino también condiciones mejoradas para los internos. Contará con celdas individuales equipadas con sanitarios, áreas de aislamiento, vigilancia continua y monitoreo, así como un sistema de visitas con acceso independiente. Las instalaciones estarán rodeadas por un perímetro reforzado, que incluye dos murallas y cercos de cinco metros de altura, buscando garantizar que quienes deben estar privados de libertad cumplan sus condenas en condiciones seguras y adecuadas.
Esta decisión se inscribe dentro de un cambio de dirección en la política de seguridad de la provincia, impulsada desde que Rolando Figueroa asumió el cargo. Se ha notado un aumento en las acciones preventivas, como allanamientos y detenciones, así como una disminución en varios índices delictivos. La estrategia del gobierno provincial se basó en una mayor presencia estatal y en herramientas más efectivas para combatir el crimen.
Además, la policía de Neuquén ha recibido nuevas herramientas operativas, incluyendo armamento como pistolas Taser y vehículos patrulleros. También se realizaron capacitaciones para el personal y una mejora en sus salarios, lo que contribuye a la valorización de su labor y a la eficacia en la disminución de delitos. Las acciones han incluido la demolición de estructuras utilizadas por delincuentes, convirtiendo estos espacios vacíos en una oportunidad de recuperación.
Estadísticamente, se observa un nuevo patrón de denuncia entre los ciudadanos. Los vecinos ahora se sienten más inclinados a informar sobre crímenes y situaciones delictivas, lo cual es fundamental para la construcción de confianza en la policía y el sistema de justicia. Durante años, la seguridad había quedado relegada, y la falta de atención se reflejaba en un significativo déficit de infraestructura penitenciaria. Este nuevo enfoque del gobierno busca consolidar la seguridad de los ciudadanos y garantizar que quienes cometen delitos cumplan sus penas en condiciones ajustadas a la ley.
Neuquén, que históricamente ha enfrentado desafíos en materia de seguridad, ahora avanza hacia una mejora sustancial en su sistema penitenciario. Con este proyecto, se espera no solo ofrecer un lugar adecuado para los delincuentes, sino también fortalecer la confianza de la comunidad en las instituciones responsables de su seguridad.