Neuquén declara emergencia por El Niño ante colapso de infraestructura
Neuquén ha declarado la emergencia meteorológica debido a las intensas lluvias causadas por el fenómeno de El Niño. La situación ha llevado al colapso de la infraestructura local y a la necesidad de inversiones urgentes en obras pluvioaluvionales.

El fenómeno de El Niño ha impactado fuertemente en el centro-este de Argentina, y la provincia de Neuquén se encuentra en alerta máxima. La intensidad de las lluvias ha llevado al gobierno provincial a declarar la emergencia meteorológica, con un plazo estipulado de seis meses para abordar la crisis. El gobernador Rolando Figueroa expresó su preocupación por las condiciones climáticas, enfatizando que han sido visibles colapsos en la infraestructura que no estaba preparada para recibir la cantidad de agua actual, una situación que ha complicado la vida de los habitantes.
Figueroa reveló que los cañadones de la región, algunos de los cuales no habían visto caudal de agua significativo en más de 70 años, están alcanzando niveles alarmantes. Esto ha elevado la crecida del río Neuquén, que se posiciona como uno de los focos críticos del desastre natural. En este contexto, el gobernador destacó la creación de un comité de emergencia que busca brindar asistencia a quienes resultaron damnificados, subrayando que la situación requiere atención inmediata y recursos adicionales.
La crisis sobre la infraestructura no solo refleja la inminente amenaza del clima, sino también una falta histórica de inversiones en obras de prevención y control. Para mitigar futuros desastres, Figueroa argumentó que es imprescindible la construcción de una represa de gran escala en el río Neuquén. Sin embargo, advirtió que esta obra no solo requiere una significativa inversión económica, sino también un marco temporal que podría extenderse por años, dado que desde hace dos décadas no se realizan tales construcciones en el país.
La población, que se encuentra en estado de alerta ante las continuas lluvias y crecidas, enfrenta desafíos en su vida cotidiana. El acceso a ciertas áreas se ha dificultado considerablemente, y la falta de infraestructura adecuada para manejar estos fenómenos se vuelve cada vez más evidente. La situación destaca la necesidad urgente de un plan integral que contemple tanto la infraestructura existente como la preparación para fenómenos meteorológicos severos en el futuro.
A medida que avanza la situación, se espera que el gobierno provincial continúe realizando actualizaciones y evaluando la magnitud del daño causado por El Niño. Las acciones en las próximas semanas serán cruciales no solo para atender a los damnificados, sino también para desarrollar estrategias que aseguren la resiliencia ante eventos climáticos extremos.