Neuquén incrementa sus ingresos en un contexto adverso para el país
Neuquén ha registrado un aumento en su recaudación fiscal entre 2023 y 2026, en contraste con la tendencia general de caída en el país. Este crecimiento se explica principalmente por la actividad relacionada a la industria hidrocarburífera, especialmente en Vaca Muerta.

La provincia de Neuquén se destaca por haber experimentado un aumento en su recaudación fiscal entre 2023 y 2026, lo que la coloca en una situación privilegiada en comparación con la mayoría de las jurisdicciones argentinas, que enfrentan caídas en sus ingresos. Según un informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), esta mejora en las finanzas provinciales se debe principalmente al dinamismo de su economía, impulsada por el sector de hidrocarburos, en particular por la explotación de Vaca Muerta.
Un análisis realizado por Nadin Argañaraz, presidente del IARAF, señala que el incremento de los ingresos en Neuquén es significativo incluso sin considerar las regalías generadas por las empresas petroleras. Este fenómeno se debe al crecimiento constante de la actividad económica vinculada a la energía, que ha fortalecido la base tributaria provincial. Por ejemplo, el impuesto a los Ingresos Brutos, fuertemente influenciado por la industria energética, ha mostrado una expansión notable en los últimos tres años.
En contraste, otras provincias que dependen más de sectores como el comercio y la minería, han visto caer sus ingresos fiscales. Argañaraz enfatiza que mientras Neuquén y, en menor medida, Río Negro, han logrado un aumento en sus recursos, muchas otras jurisdicciones del país lidiaron con una retracción en su recaudación, con alguna regiones, como Misiones y Chaco, teniendo descensos superiores al 20%.
El informe del IARAF revela que la recaudación tributaria de las provincias cayó en un 7,8% en términos reales en los primeros cinco meses de 2026 en comparación con el mismo período de 2023. De las 24 jurisdicciones, 18 vieron una disminución en sus ingresos, reflejando una situación fiscal precaria en gran parte del país. Neuquén, sin embargo, parece estar aprovechando un contexto favorable gracias a su modelo económico asido a la explotación de recursos naturales.
Este panorama despierta la reflexión sobre el futuro de las finanzas provinciales. Argañaraz sugiere que se está produciendo un cambio estructural en la economía que podría redibujar el mapa de financiamiento provincial hacia sectores más productivos como el petrolero. Esto podría traer consigo nuevas dinámicas en la discusión sobre el reparto de recursos entre las diferentes regiones del país.
A medida que Neuquén continúa beneficiándose de su infraestructura energética y el auge de Vaca Muerta, resulta crucial observar cómo este modelo económico influye en su recaudación y en las políticas de desarrollo regional. La provincia no solo tiene la oportunidad de explorar nuevas avenidas de crecimiento, sino también de liderar un cambio en la forma en que se articulan y distribuyen los recursos fiscales en el país.