Neuquén inicia obras para aumentar la capacidad de sus cárceles
El gobierno de la provincia de Neuquén está llevando a cabo un plan para ampliar la infraestructura carcelaria en Centenario, Cutral Co y Zapala. Estas obras buscan aumentar la capacidad de alojamiento y mejorar la seguridad en los establecimientos penitenciarios frente a la creciente demanda de plazas.

En un esfuerzo por responder a la creciente demanda de alojamiento en el sistema penitenciario, el gobierno de Neuquén ha comenzado la construcción de varias obras en las unidades de detención de Centenario, Cutral Co y Zapala. Este plan provincial tiene como objetivo no solo aumentar la capacidad, sino también reforzar la seguridad en estas instalaciones, garantizando mejores condiciones tanto para los detenidos como para el personal.
Se proyecta agregar nuevos pabellones e instalaciones modulares. En la Unidad N.º 11, que se sitúa en el límite entre Neuquén capital y Centenario, se prevé la creación de infraestructuras que añadirán 190 plazas a través de espacios diseñados específicamente para albergar celdas comunitarias e individuales, áreas de comedor y servicios, y una serie de dependencias para los guardias.
Las obras en la Unidad N.º 22 de Cutral Co ya han comenzado y contemplan un pabellón de máxima seguridad con una inversión de más de 11.000 millones de pesos. Este nuevo espacio abarcará más de 3.000 metros cuadrados y contará con 27 celdas, una de las cuales estará destinada al aislamiento, junto con múltiples garitas de vigilancia y un cerramiento perimetral para mayor seguridad.
Asimismo, se están implementando mejoras en la Unidad N.º 32 de Zapala, donde también se levantará un nuevo pabellón de máxima seguridad, así como áreas de mediana seguridad y otras infraestructuras complementarias. La licitación de este proyecto se realizó en 2023 y se estima que costará más de 1.700 millones de pesos, sumándose así a las iniciativas que se están llevando a cabo bajo el liderazgo del gobernador Rolando Figueroa.
La inversión total para estas obras supera los 8.000 millones de pesos, y se espera que, con su finalización, se logren atender las necesidades carcelarias históricas que enfrenta la provincia. Estas iniciativas se alinean con una estrategia más amplia del gobierno para modernizar y adecuar los espacios destinados a la privación de libertad, lo cual tiene implicancias directas en la seguridad pública y en la gestión del sistema penitenciario.
El avance de estas obras se produce en un contexto donde la población carcelaria ha venido creciendo, lo que plantea desafíos significativos para mantener un sistema que funcione de manera efectiva y humanitaria. El compromiso del gobierno provincial con la ampliación de capacidades refleja una intención de mejorar las condiciones de vida dentro de las cárceles, al mismo tiempo que busca asegurar una gestión más eficaz y controlada de la población detenida.