Neuquén modifica la elección de la presidencia del Tribunal Superior de Justicia
La Legislatura de Neuquén aprobó un cambio en el mecanismo de elección de la presidencia del Tribunal Superior de Justicia. Este nuevo sistema, que se basará en una mayoría simple, permite la reelección de la máxima autoridad del tribunal, buscando mayor autonomía y eficiencia.

La Legislatura de Neuquén ha aprobado recientemente una modificación en el procedimiento de elección para la presidencia del Tribunal Superior de Justicia (TSJ). Este nuevo mecanismo establece que la elección de la máxima autoridad del TSJ se llevará a cabo anualmente y se realizará por mayoría simple entre los miembros del tribunal, permitiendo así la reelección en el cargo.
La elección está programada para diciembre y la presidencia tendrá una duración de un año. En esta misma sesión, se designará a una persona que asumirá el cargo en caso de ausencia temporal del presidente. En caso de vacancia definitiva, se procederá inmediatamente a nombrar un reemplazo.
César Gass, diputado del bloque Juntos por el Cambio, argumentó a favor de la reforma subrayando que la iniciativa se fundamenta en la necesidad de una mayor autonomía institucional y en la búsqueda de una mayor eficiencia operativa. Resaltó que este nuevo mecanismo, que se inspira en el sistema vigente en la Corte Suprema de Justicia de la Nación, dotará de mayor transparencia al proceso y minimizará las presiones externas sobre el poder judicial.
Gass también destacó que la designación anticipada de un reemplazante contribuirá a la continuidad institucional, permitiendo resolver problemas de ausencias temporales sin que se necesiten modificaciones legislativas adicionales cada diciembre, cuando se lleva a cabo la elección.
La ley fue aprobada con el apoyo de 22 diputados de diversos bloques, incluyendo el MPN, PRO, y Juntos por el Cambio. Sin embargo, también se escucharon voces en contra de la modificación. La diputada Mónica Guanque, de Democracia Neuquén, cuestionó que el cambio de la redacción original de la Constitución, que hablaba de un "turno", por "renovación" habilitara la posibilidad de reelección sucesiva, lo que consideró un riesgo para la democracia y un posible aumento en la concentración de poder.
Otros diputados, como Julieta Ocampo del FIT-U, también expresaron su rechazo a la reforma, argumentando que esta no resuelve los problemas existentes en el Poder Judicial ni asegura una mayor independencia del mismo.
El debate sobre este cambio legislar continúa, ya que su implementación marcará un precedente en las dinámicas de poder y la estructura judicial de la provincia, aspectos esenciales en el contexto actual del sistema judicial argentino.