Neuquén ordena el cierre de 208 pozos petroleros en zonas urbanas
El gobierno de Neuquén ha decidido cerrar definitivamente 208 pozos de la petrolera Fluxus ubicados en zonas urbanas, como parte de una estrategia para mejorar la seguridad y el bienestar de los habitantes. Este plan, que se desarrollará en un plazo de cinco años, busca eliminar la coexistencia de instalaciones petroleras con áreas residenciales en Neuquén capital y Plottier.

La provincia de Neuquén ha tomado medidas contundentes respecto a la actividad petrolera en áreas urbanas, ordenando el cierre definitivo de 208 pozos pertenecientes a la empresa brasileña Fluxus. Esta decisión responde a la necesidad de garantizar la seguridad de las poblaciones que residen en la proximidad de las instalaciones hidrocarburíferas, especialmente en lugares como Neuquén capital y Plottier. El ministro de Energía provincial, Gustavo Medele, destacó que el proceso de cierre se llevará a cabo de manera segura y se extenderá por un período de cinco años.
El crecimiento de la industria petrolera ha transformado el paisaje social y económico de Neuquén, creando ciudades cercanas a los centros de extracción. Sin embargo, esta expansión también ha generado conflictos y riesgos asociados a la convivencia de pozos de extracción con barrios residenciales. Centenario Centro es un área emblemática que ilustra esta problemática, donde las instalaciones petroleras se han mezclado con viviendas, lo que ha llevado a las autoridades a implementar esta medida.
Neuquén es un actor crucial en la producción de hidrocarburos en Argentina, con más de 53.000 pozos perforados, de los cuales alrededor de 24.902 estaban activos en agosto pasado, según la Secretaría de Energía de la Nación. A pesar de que los pozos en cuestión no representan una parte significativa de la producción provincial, el cierre de estas instalaciones es un paso importante hacia el respeto de la seguridad y la calidad de vida en áreas urbanas.
A diferencia de otras provincias como Río Negro, que ha implementado medidas para reactivar pozos inactivos mediante incentivos fiscales, Neuquén se beneficia mayormente de la producción no convencional de Vaca Muerta, lo que representa aproximadamente el 95% de su producción total. La estrategia de la provincia se centra no solo en la explotación eficiente de sus recursos, sino también en la sostenibilidad y la protección ambiental.
El cierre de estos pozos también refleja el contexto más amplio de la actividad petrolera en el país, donde el abandono de pozos necesita cumplir con rigurosos protocolos técnicos y legales para asegurar que no representen un riesgo en el futuro. Neuquén, con su promesa de un crecimiento productivo significativo, está fortaleciendo su compromiso con el bienestar de sus ciudadanos al establecer límites claros a la actividad petrolera, garantizando así que la expansión industrial no comprometa la seguridad de las comunidades.
El futuro de la producción en Neuquén parece optimista, con proyecciones que podrían triplicar la actual capacidad de producción de hidrocarburos. Sin embargo, la administración provincial busca equilibrar este crecimiento con el adecuado resguardo ambiental y la convivencia pacífica entre la industria y la comunidad.
Este movimiento hacia el cierre de pozos en áreas urbanas marca un precedente en la regulación de la industria petrolera en la región, enfatizando la importancia de la seguridad y la responsabilidad social en el desarrollo económico.