Neuquén prorroga la emergencia hídrica por 180 días ante la falta de agua
Neuquén prorrogó la emergencia hídrica por seis meses debido a la escasez de agua, a pesar de las recientes lluvias. Las medidas buscan garantizar el abastecimiento en las ciudades ante el panorama crítico que aún persiste.

La provincia de Neuquén anunció la prórroga de la emergencia hídrica por un periodo adicional de 180 días, en respuesta a la evaluación de los caudales en embalses y ríos. Esta decisión, que se extiende hasta el 15 de octubre, sorprendió a muchos dado que coincide con un temporal de lluvias y nieve que azota la región, especialmente en la cordillera, donde las precipitaciones han sido significativas.
Hipólito Salvatori, secretario de Ambiente y Recursos Hídricos, explicó que la medida responde a un análisis de la situación hídrica del primer semestre de 2026, que fue más crítica que la actual, aunque la situación sigue siendo grave. En particular, la emergencia fue retroactiva desde el 15 de abril, puesto que los niveles de agua en los embalses y ríos continúan preocupando, especialmente para asegurar el abastecimiento de las grandes ciudades, muchas de las cuales están situadas en las zonas bajas de las cuencas del Neuquén y Limay.
Un aspecto alarmante se manifiesta en el embalse de Mari Menuco, que proporciona agua al 70% de la población de Neuquén capital. Durante el periodo de sequía más agudo, el ducto que transporta el agua hacia la planta potabilizadora casi quedó expuesto, con solo 40 centímetros de agua por encima de su nivel mínimo. Esta situación subraya la necesidad de medidas preventivas para evitar una crisis de agua en las ciudades.
Además, la problemática se extiende a las represas de la región, que cambiaron de dueño a principios de año, lo cual añade incertidumbre a su gestión. Desde la Autoridad Interjurisdiccional de Cuencas (AIC) se han solicitado reducciones en las erogaciones de agua y un aumento temporal en la capacidad de retención de los embalses, decisiones que buscan anticiparse a una posible escasez durante el verano.
A pesar de las nevadas recientes, que han llevado a un aumento inicial en los caudales, los técnicos de la Secretaría están en constante monitoreo de los niveles de los embalses más importantes, como Alicurá y El Chocón, que aún presentan cifras por debajo de su promedio histórico. La preocupación gira en torno al hecho de que las nevadas han llegado más tarde de lo habitual y, si las temperaturas aumentan rápidamente, podrían derivar en un deshielo prematuro, comprometiendo el abastecimiento de agua en los próximos meses.