Neuquén prorroga por 180 días la emergencia hídrica ante la sequía persistente
El gobierno de Neuquén ha decidido prorrogar por seis meses el estado de emergencia hídrica debido a la persistente sequía que afecta a la provincia. A pesar de las nevadas recientes, las condiciones de estrés hídrico continúan complicando el abastecimiento de agua y la producción agropecuaria.

El gobierno de la provincia de Neuquén anunció la prórroga por 180 días del estado de Emergencia Hídrica, Social y Productiva, debido a la continua sequía que afecta a las cuencas del territorio. A pesar de las nevadas que se han registrado en los últimos meses, las condiciones climáticas no han mejorado de manera significativa, lo que ha llevado a las autoridades a tomar esta decisión para abordar la crisis hídrica que aún persiste.
Desde que se declaró la emergencia en octubre del año pasado, el gobierno provincial ha estado evaluando los informes técnicos que evidencian que los niveles de los embalses y los caudales de ríos no han logrado alcanzar los promedios históricos necesarios para un adecuado abastecimiento. El anuncio fue realizado oficialmente y refleja la preocupación por la escasez de agua para consumo humano y la producción agropecuaria, así como para diversas actividades sociales y económicas que dependen de un líquido elemento disponible y en calidad.
La emergencia se justifica no solo por la disminución de precipitaciones, sino también por la naturaleza estructural del déficit hídrico en la provincia. La secretaría de Ambiente y Recursos Naturales, que supervisa la situación hídrica, ha indicado que a pesar de las recientes lluvias y nevadas, los problemas que afectan a Neuquén requieren de la continuidad de medidas excepcionales de coordinación y gestión. De hecho, los reportes de la Autoridad Interjurisdiccional de Cuencas (AIC) confirman que las variables hidrológicas siguen en niveles críticos, lo que obligó a la extensión del estado emergente.
La continuidad de la emergencia permitirá la colaboración entre diversos ministerios provinciales, asegurando una respuesta más integral ante la crisis hídrica. Esta colaboración se articula a través del Comité de Emergencia Hídrica, que reúne a distintos sectores del gobierno, incluidos Economía, Producción e Industria, así como Turismo y Ambiente.
Entre las medidas implementadas están los monitoreos de caudales, restricciones en las captaciones de agua y proyectos destinados a fortalecer los sistemas de distribución y procesamiento del agua. La situación es alarmante, y los informes indican que los registros hídricos son comparables e incluso inferiores a los mínimos históricos desde 1998.
La prórroga del estado de emergencia no solo se limita a cuestiones hídricas, ya que en el mes anterior también se había declarado una emergencia agraria relacionada con la falta de precipitaciones en las zonas andinas. En este contexto, es evidente que Neuquén enfrenta un desafío significativo que requerirá de seguimiento y gestión continua para mitigar los efectos de esta prolongada sequía.