Nicolás Pino reelecto como presidente de la Sociedad Rural con el 70% de los votos
Nicolás Pino fue reelecto como presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA), obteniendo el 70% de los votos en una elección marcada por disputas internas. Su oposición, liderada por Marcos Pereda, solo alcanzó el 28,8% de los sufragios.

Nicolás Pino se confirmó nuevamente como presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA) tras obtener una victoria aplastante en las elecciones recientes, donde logró el 70,1% de los votos frente a su rival Marcos Pereda, quien se quedó con el 28,8%. Esta reelección se da en un contexto de tensiones y disputas internas en la entidad, que ha vivido uno de los periodos más conflictivos de su historia reciente.
Las elecciones, que se extendieron por 49 días y alternaron entre modalidades electrónicas y presenciales, culminaron durante la Asamblea General Ordinaria en la sede de la SRA en Buenos Aires. Un total de 2057 socios estaban habilitados para votar, y Pino logró asegurar 1441 adhesiones, mientras que Pereda únicamente obtuvo 592. La oposición, que defendía la propuesta Renovación con Unidad, no pudo prevalecer en ninguna de las 14 regionales a excepción de Entre Ríos.
La contienda electoral se tornó especialmente tensa cuando Pino manifestó su intención de buscar un nuevo mandato, lo que llevó a la oposición a cuestionar su derecho a presentarse, argumentando que ya había agotado el límite de tres mandatos consecutivos establecido estatutariamente. Sin embargo, Pino se defendió afirmando que la restricción era válida solo a partir de una reforma institucional que se implementó después de su asunción en 2021, obteniendo el respaldo de la Inspección General de Justicia en su interpretación.
El intercambio de acusaciones se intensificó cuando Pereda reveló la existencia de un acuerdo escrito en el que Pino se comprometía a apoyarlo para sucederlo en 2026, lo cual el presidente reelecto minimizó, señalando que los cargos deben ser ganados electoralmente. Esta situación subraya una creciente desconfianza y una falta de unidad dentro de la SRA, lo que ha generado un ambiente de fractura organizativa.
Con una gestión ya consolidada, Pino se enfrenta ahora al desafío de unir a una institución que ha estado marcada por confrontaciones internas. La elección no solo representa una victoria para su liderazgo, sino que también resalta la necesidad de abordar las tensiones en un sector clave de la economía argentina como es el agro. Estas divisiones pueden tener implicaciones significativas para la representación de los productores en el contexto de las decisiones políticas y económicas que se avecinan.
A medida que se inicia su nuevo mandato, Pino buscará posiblemente reforzar la cohesión dentro de la SRA y trazar un camino que permita una representación más unificada de los intereses del sector agropecuario, un área fundamental para la economía de la Patagonia y el resto del país.