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Nueva acción judicial busca frenar el proyecto petrolero Sea Lion en Malvinas

La Asociación Argentina de Abogados/as Ambientalistas y el Centro de Ex Combatientes Islas Malvinas La Plata iniciaron una acción judicial para detener el proyecto Sea Lion. Solicitan la suspensión de todas las actividades relacionadas con la explotación petrolera, alegando falta de autorización y el riesgo ambiental.

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Nueva acción judicial busca frenar el proyecto petrolero Sea Lion en Malvinas

Una nueva acción judicial fue presentada con el objetivo de detener el desarrollo del proyecto petrolero Sea Lion, llevado adelante por la empresa Rockhopper Exploration, con sede en el Reino Unido, y la israelí Navitas Petroleum. La demanda fue impulsada por la Asociación Argentina de Abogados/as Ambientalistas (AAdeAA) y el Centro de Ex Combatientes Islas Malvinas La Plata (CECIM), quienes piden a la Justicia Federal que se suspendan las obras y actividades vinculadas a la extracción de petróleo en la Cuenca Malvinas Norte.

La demanda se tramita ante el Juzgado Federal de Río Grande, en Tierra del Fuego, y se fundamenta en la prevención de daños ambientales y en la defensa de la soberanía nacional. En su presentación, los demandantes argumentan que el proyecto Sea Lion se localiza en un área de 220 kilómetros al norte de las Islas Malvinas, que Argentina considera parte de su plataforma continental, en medio de un conflicto de soberanía con el Reino Unido.

AAdeAA y CECIM sostienen que Rockhopper y Navitas no han obtenido la autorización necesaria por parte del Estado argentino para llevar adelante este proyecto. Además, critican que las empresas no han cumplido con las normativas de evaluación de impacto ambiental que exige la legislación nacional, ni con la Resolución 31/49 de la Asamblea General de Naciones Unidas, que establece principios relacionados con el uso de recursos naturales en el área en disputa.

El requerimiento judicial presenta un pedido específico para que las empresas se abstengan de iniciar o continuar cualquier actividad vinculada a la explotación de hidrocarburos. Esto incluye la suspensión de obras, perforaciones, movimientos del lecho marino y cualquier intervención relacionada con el desarrollo del complejo. Los demandantes argumentan que la urgencia del riesgo ambiental y soberano justifica una medida cautelar que sea adoptada inicialmente sin audiencia a las partes demandadas.

La presentación de esta acción judicial suma un nuevo capítulo a la larga historia de controversias en torno a la soberanía sobre las Malvinas y la explotación de sus recursos hidrocarburíferos. En la región, estas disputas tienen un impacto significativo no solo en el ámbito ambiental, sino también en la relación entre Argentina y el Reino Unido, afectando potencialmente futuras inversiones y el desarrollo económico local.

A medida que avanza este caso en los tribunales argentinos, se espera que provoque un debate más amplio sobre la explotación de recursos en áreas en conflicto y la importancia de la protección ambiental en contextos de soberanía disputada. Las decisiones que tome la Justicia en los próximos meses podrían tener repercusiones para el futuro del proyecto Sea Lion y la actividad petrolera en la región.

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