Nueva estimación de Vaca Muerta: más de 30.000 millones de barriles disponibles
Un estudio reciente revela que Vaca Muerta podría contar con 30.170 millones de barriles de petróleo técnicamente recuperables, casi el doble de lo que se había estimado en 2013. Este nuevo dato, elaborado por el Instituto Argentino del Petróleo y del Gas, tiene implicaciones significativas para el futuro energético de Argentina.

Vaca Muerta, una de las formaciones de hidrocarburos no convencionales más relevantes del mundo, ha sido objeto de un nuevo estudio que eleva su potencial a 30.170 millones de barriles de petróleo técnicamente recuperables. Este número marca un aumento del 89% en comparación con la estimación anterior realizada en 2013 por la Administración de Información Energética de Estados Unidos, que había calculado 16.220 millones de barriles.
Es importante señalar que esta cifra se refiere a los recursos remanentes que podrían ser extraídos utilizando la tecnología actual y no a reservas probadas ni a proyecciones de producción inmediata. Esta actualización fue solicitada por la Secretaría de Energía en octubre de 2025 y se llevó a cabo por un equipo multidisciplinario que incluyó a profesionales de destacadas operadoras y universidades del país, garantizando un enfoque riguroso en su evaluación.
Un aspecto fundamental de este nuevo análisis fue la ampliación del área prospectiva que ahora abarca un 22% más de superficie viable para perforación, incorporando nuevas zonas en Mendoza y Río Negro. Este factor se suma al incremento del espesor útil de la formación, que creció un 39%, basado en una mayor experiencia acumulada en el sector que ha permitido identificar niveles adicionales aptos para perforar, reduciendo el riesgo de extracción.
Además, el informe destaca una mejora del 54% en el factor de recuperación. Este indicador es crucial, ya que determina qué porcentaje del petróleo en la roca puede ser extraído con eficiencia. Estos avances técnicos son decisivos para la estrategia del gobierno argentino, que ve un aumento significativo en el potencial de Vaca Muerta y plantea como desafío prioritario no solo probar la roca, sino acelerar su desarrollo para maximizar la producción.
La presentación de estos resultados se considera un insumo clave para la toma de decisiones en materia de inversión, infraestructura y política energética, dando una nueva dimensión a lo que se pensaba que era el recurso de extracción de petróleo en el país. Este nuevo enfoque podría transformar la matriz energética de Argentina si se llevan a cabo las adecuadas inversiones y se optimizan los procesos de extracción.
La relevancia de Vaca Muerta se traduce en expectativas positivas para la economía argentina, deseosa de diversificar sus fuentes de ingreso y reducir su dependencia energética. El desarrollo de esta formación podría ser un pilar fundamental para el futuro energético del país a medida que se busque atraer inversiones en el sector de hidrocarburos, clave para el crecimiento económico sostenido.