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Nueva guía para recolectar hongos en la Patagonia y evitar intoxicaciones

Con la llegada de la primavera, aumentan los recolectores de hongos en la Patagonia. El CIEFAP lanza una guía para evitar el consumo de especies tóxicas y mejorar la seguridad en esta actividad.

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Nueva guía para recolectar hongos en la Patagonia y evitar intoxicaciones

Con la llegada de la primavera, los paisajes andino-patagónicos se convierten en un atractivo para recolectores de hongos y amantes de la gastronomía. Este aumento de la actividad se centra en la recolección de morillas y champiñones silvestres, dos variedades que generan un importante movimiento económico en la región. Sin embargo, el Centro de Investigación y Extensión Forestal Andino Patagónico (CIEFAP) ha enfatizado la necesidad de adquirir conocimientos específicos para minimizar el riesgo de intoxicaciones y preservar la salud de quienes participan en esta actividad.

Las morillas, un hongo muy valorado, requieren un cuidadoso proceso de identificación. Su forma característica incluye un sombrero con cavidades que imitan un panal y un interior hueco. Es fundamental distinguirlas de las falsas morillas, que poseen sombreros con pliegues irregulares y que pueden contener giromitrina, una toxina peligrosa capaz de provocar lesiones en órganos vitales. Para su consumo seguro, es vital cocinarlas adecuadamente, destacando la necesidad de un hervor mínimo de diez minutos bajo estándares del Código Alimentario Argentino, aunque se recomienda prolongar este tiempo hasta 30 minutos y a temperaturas superiores a los 80 grados Celsius.

Por su parte, los champiñones silvestres se reconocen por su carne firme y un aroma característico. Su color evoluciona de tonalidades rosadas a un marrón oscuro o negro a medida que maduran. Los expertos aconsejan rechazar cualquier hongo que, al ser frotado, presente un color amarillo intenso o un olor desagradable, ya que estos son indicadores de especies tóxicas que pueden provocar trastornos gastrointestinales. La ausencia de mal olor, sin embargo, no garantiza que un hongo sea seguro para el consumo.

Para facilitar la tarea de identificación de hongos en el campo, el CIEFAP ha lanzado

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