Nueva infraestructura sobre el río Rey mejorará la conectividad en Costa Rica
La construcción de un puente vehicular sobre el río Rey en Costa Rica culmina, mejorando la conectividad para numerosas comunidades indígenas y rurales. Este proyecto, financiado por el Fondo Nacional de Emergencias, busca fortalecer la economía local y el acceso a servicios esenciales.

La Comisión Nacional de Emergencias de Costa Rica anunció la finalización de un nuevo puente vehicular sobre el río Rey, el cual reemplaza una estructura que quedó severamente dañada tras el huracán ETA en 2020. Este nuevo puente está ubicado en el límite de los cantones de Puriscal y Parrita y tiene como objetivo mejorar la conectividad de áreas rurales e indígenas, beneficiando directamente a más de 450 habitantes de localidades como la Reserva Indígena de Zapatón.
La obra servirá como una vía alternativa a las rutas nacionales 318 y 239, facilitando el desplazamiento de personas y mercancías en un área que durante años enfrentó dificultades para la movilidad. Con la implementación del nuevo puente, los residentes podrán acceder más fácilmente a servicios esenciales tales como educación y salud, lo que representa un avance significativo para estas comunidades que habían tenido limitaciones severas, especialmente en épocas de lluvias.
Uno de los aspectos críticos afectados por el antiguo puente fue la producción agrícola local. En esta región predominan cultivos como palma africana, plátano y papaya, que son fuentes de ingresos para muchas familias. El nuevo puente permitirá una mejora en la logística de transporte para estos productos, reduciendo los tiempos y riesgos asociados al traslado de las cosechas. Esto es fundamental para preservar la sustentabilidad económica de la zona, que depende en gran medida de su producción agrícola.
Además de los beneficios en el ámbito agrícola, la CNE ha señalado que la nueva infraestructura podría potencialmente impulsar el turismo local. A escasa distancia del puente, hay varias cataratas que atraen a numerosos visitantes, por lo que mejorar la conectividad podría facilitar el acceso a estos atractivos naturales y fortalecer los emprendimientos turísticos que surgen en la región.
El proyecto requirió una inversión cercana a 811 millones de colones (aproximadamente USD 1.78 millones), proveniente del Fondo Nacional de Emergencias, diseñado para atender y reconstruir infraestructuras dañadas por desastres naturales. Esta intervención no solo busca restablecer la movilidad, sino también fomentar el crecimiento económico y social de comunidades vulnerables, en particular de aquellos sectores que han sufrido las consecuencias de fenómenos climáticos extremos.
La finalización de esta obra marca un hito para los habitantes de la zona, que habían visto afectadas sus rutinas y actividades diarias debido a la falta de un acceso seguro y confiable. Con el nuevo puente, se espera una mejora en la calidad de vida y un impacto positivo en el desarrollo económico y social de una de las áreas rurales más dependientes de esta infraestructura.