Nueva Jersey limita uso de etiquetas electrónicas que ajustan precios según consumidores
El estado de Nueva Jersey, liderado por la gobernadora Mikie Sherrill, ha instaurado una moratoria de un año contra las etiquetas electrónicas de precios que modifican las tarifas basándose en los datos de los consumidores. Esta medida busca evaluar el impacto de dicha tecnología y proteger a los consumidores de prácticas discriminatorias en la formación de precios.

La gobernadora de Nueva Jersey, Mikie Sherrill, ha firmado una ley que impone una moratoria de un año a las etiquetas electrónicas de precios que ajustan los valores basándose en datos de los consumidores. La medida, conocida como Ley de Protección de Precios Justos, busca evaluar el impacto de estas prácticas en el mercado y en la privacidad de los usuarios antes de permitir su adopción generalizada por los minoristas. La ley entrará en vigor el 1 de febrero de 2027.
Durante este período, los comercios que aún no implementaron etiquetas electrónicas no podrán sumarlas, lo que limita el uso de esta tecnología a aquellos que ya la han instalado. No obstante, la ley no obliga a desinstalar o reemplazar las etiquetas que ya estén en uso. Se espera que con esta moratoria se frene la práctica de ajuste de precios en tiempo real, que podría basarse en factores como el historial de compras o la ubicación del consumidor.
La preocupación sobre las etiquetas electrónicas se ha intensificado en Estados Unidos, a medida que crecían las denuncias sobre posibles discriminaciones en los precios. La gobernadora Sherrill expresó que las familias de Nueva Jersey ya enfrentan altos costos de vida y que no es justo que las empresas utilicen información personal para cobrar precios diferentes a distintos consumidores por el mismo producto.
El objetivo de la ley es garantizar precios justos y proteger la privacidad de los compradores. Los legisladores han hecho hincapié en que hay una diferencia entre los descuentos generales que todos los consumidores pueden recibir y las prácticas que podrían permitir precios distintos según datos específicos de cada cliente. Sherrill también aclaró que esta norma no afectará los programas de fidelización ni las promociones habituales.
Grandes cadenas como Kroger y Walmart habían comenzado a utilizar etiquetas digitales argumentando beneficios en la reducción del uso de papel y la optimización de los procesos laborales. Sin embargo, los consumidores han manifestado su preocupación por el potencial de esta tecnología para modificar precios de manera rápida y aumentar los costos en función de diversas variables.
La iniciativa de Nueva Jersey se suma a un panorama más amplio de debate en otros estados sobre la fijación dinámica de precios. Maryland ya ha implementado restricciones similares, reflejando una creciente presión política para regular estas prácticas en el comercio minorista. La moratoria en Nueva Jersey podría sentar un precedente importante en el debate sobre la tecnología en el sector retail y su impacto en los consumidores.