Nueva Jersey reclama a la FIFA parte de la venta de césped del Mundial 2026
Nueva Jersey ha presentado un reclamo a la FIFA para obtener parte de los ingresos generados por la venta de trozos de césped de la final del Mundial 2026, dado que consideran que los contribuyentes deberían participar de las ganancias por la gran inversión realizada.

La gobernación de Nueva Jersey ha formalizado un reclamo a la FIFA, pidiendo una parte de los ingresos por la venta de trozos de césped del estadio donde se llevará a cabo la final del Mundial 2026 entre Argentina y España. Este pedido se da en el contexto del anuncio realizado por la FIFA de que se comercializarán recuerdos, entre ellos, el césped del campo de juego, por precios que podrían alcanzar hasta 3.000 dólares por cada porción.
Los funcionarios del estado argumentan que la inversión realizada para llevar a cabo el evento fue considerable y que los contribuyentes, quienes financian gran parte de estas actividades, deberían ver devueltos esos esfuerzos a través de beneficios económicos. Esta postura no es nueva, ya que en ocasiones anteriores otros estados también han buscado recuperar parte de las ganancias generadas durante eventos deportivos de gran magnitud.
El Mundial 2026 es especialmente significativo, ya que será la primera Copa del Mundo en la que participarán tres países: Estados Unidos, Canadá y México. La imagen del evento está enmarcada por la incertidumbre generada en torno a los modelos de negocio utilizados por la FIFA, que a menudo incluyen la venta de productos promocionales y recuerdos relacionados con los partidos.
En este caso, el gobierno de Nueva Jersey tiene la intención de que, a través de este reclamo, se reconozca el esfuerzo económico y logístico que representa albergar un evento de tal envergadura. Desde la construcción de infraestructura como estadios y la mejora de servicios públicos, hasta la seguridad y el transporte, las inversiones son significativas y muchas veces recaen en los gobiernos locales.
La venta de césped del estadio, aunque no es una práctica habitual, ha ganado atractivo como forma de monetizar un evento deportivo y ofrecer a los aficionados un objeto de colección. Sin embargo, la gobernación de Nueva Jersey cuestiona la exclusividad de la FIFA en este lucrativo modelo de negocio, desde la perspectiva de que el estado aporta tanto a la organización como a la realización del evento.
Los próximos pasos del reclamo aún están por definirse, a la espera de posibles negociaciones con la FIFA, que tendrá que considerar el impacto que la respuesta a este pedido podría tener en otras sedes y estados involucrados en el Mundial. El desenlace de esta situación podría sentar un precedente para futuras competiciones deportivas en el país y en el mundo.