Nueva York demanda a Kalshi por operar apuestas ilegales
El estado de Nueva York presentó una demanda contra la plataforma de apuestas Kalshi, acusándola de operar sin licencia y de exponer a jóvenes a riesgos financieros. Se reclaman daños millonarios por la falta de regulación, que afecta la recaudación fiscal para servicios públicos.
Las autoridades del estado de Nueva York han iniciado una acción legal contra Kalshi, una plataforma que permite a los usuarios realizar apuestas sobre eventos futuros. La fiscal general Letitia James y la gobernadora Kathy Hochul hicieron el anuncio, argumentando que Kalshi opera como un juego ilegal dado que no cuenta con la licencia requerida para funcionar en el estado. La demanda también resalta la capacidad de la plataforma para permitir el acceso a personas de entre 18 y 20 años, en contraposición con la legislación estatal que exige que los apostadores sean mayores de 21 años.
El estado ha planteado que la actividad de Kalshi no sólo es ilegal, sino que también genera riesgos financieros y personales, especialmente para los jóvenes. Además, ha subrayado que la falta de licencia le permite a Kalshi evitar las obligaciones fiscales que deben cumplir las plataformas de apuestas autorizadas. Esta evasión implica que los fondos que deberían destinarse a financiar escuelas públicas y programas de prevención de ludopatía no se están recaudando.
En la demanda, se solicita el decomiso de las ganancias obtenidas ilegalmente, así como la devolución del dinero a los usuarios perjudicados. Las posibles sanciones y daños demandados podrían alcanzar la cifra de 36.000 millones de dólares, superando incluso la valoración actual de la empresa, que es de 22.000 millones. Este desfase sugiere la magnitud del impacto que el caso podría tener sobre las finanzas de Kalshi.
Kalshi se ha defendido, argumentando que su modelo de negocio no es solo una plataforma de apuestas, sino que se presenta como un intercambio de predicciones con una licencia federal. Su vocera, Elisabeth Diana, afirmó que la demanda se basa en motivaciones políticas y que cerrar la plataforma afectaría a los neoyorquinos, obligándolos a buscar alternativas en el extranjero. La empresa intenta mover el caso a la justicia federal tras la presentación de la demanda estatal.
Este conflicto resalta una creciente tensión entre los estados y los reguladores federales en torno a la regulación de plataformas de apuestas en línea. La popularidad de estas plataformas ha aumentado significativamente desde las elecciones presidenciales de 2024, generando un mercado que en pocos meses ha pasado de manejar menos de 5.000 millones de dólares a cerca de 24.000 millones. Esto ha motivado a las autoridades estatales a establecer una supervisión más estricta sobre las operaciones de estas plataformas.
La próxima etapa del juicio determinará si Kalshi se verá obligada a cesar sus actividades o si logrará mantener su operatividad en medio de las acusaciones. La resolución del caso podría tener implicaciones significativas no sólo para la empresa, sino también para el panorama de las apuestas en línea en Estados Unidos, especialmente en un contexto donde la regulación es aún un tema controvertido.