Nuevas pruebas revelan el maltrato hacia el joven asesinado en Chaco
Recientes audios y mensajes de Matías Álvarez Guardia revelan el maltrato y control que sufrió por parte de su novia Luz Victoria Cantero, acusada de su homicidio en Chaco.

Nuevos elementos de la investigación sobre el asesinato de Matías Julián Álvarez Guardia, ocurrido en Chaco, han salido a la luz, aportando un sombrío panorama sobre la relación entre la víctima y su novia, Luz Victoria Cantero. En una serie de audios, el joven de 29 años compartió con amigos momentos de violencia física y psicológica que había padecido a lo largo de su relación, que se extendió por más de dos años y se caracterizó por celos y control excesivo.
Los mensajes transmiten la angustia de Álvarez Guardia, quien en diversas ocasiones relató incidentes de violencia doméstica, incluyendo una discusión en la que se sintió atrapado en su propia camioneta por su pareja. Ella, al parecer, había destrozado su vehículo como parte de una manipulación que incluía el control de su celular y redes sociales. En estos audios, se destaca la confusión y el dolor que le generaban estos episodios, así como su preocupación por lo que sus amigos pudieran pensar de él.
La dinámica de la relación se vuelve aún más compleja al conocer que Matías había buscado ayuda profesional. Un psicólogo le recomendaría que terminara su relación con Cantero, a lo cual él expresó la insatisfacción respecto a su situación: "Permití una banda de cosas y fueron escalando". A pesar de la recomendación, el joven quedó atrapado en un ciclo de violencia que, según afirmó, ya había normalizado.
Las grabaciones revelan que la víctima se sentía presionada no solo por las actitudes agresivas de su novia, sino también por el miedo a ser juzgado por su círculo social. Esto lo llevó a ocultar las marcas de golpizas, evitando encuentros con amigos para no mostrar los moretones en su rostro. El joven se lamentó de que las cosas no fuesen diferentes, lo que ilustra un estado emocional complejo, donde la esperanza de cambio coexistía con la realidad de su maltrato.
Conforme avanza la investigación, el caso ha generado un revuelo en la sociedad local, visibilizando nuevamente el problema de la violencia de género y el maltrato en las relaciones. Las pruebas presentadas hasta ahora no solo refuerzan la gravedad del crimen, sino que también abren un debate acerca de cómo las dinámicas de control en las relaciones pueden escalar hasta resultados fatales.
En medio de este contexto, el futuro del proceso judicial es incierto, y se espera que en las próximas semanas se realicen más diligencias que profundicen en los antecedentes de violencia y control que marcaron la relación de la pareja. La sociedad aún procesa el impacto de este crimen, evidenciando la importancia de abordar la violencia de género y las señales de alerta que pueden ser ignoradas en las relaciones afectivas.