Nueve exparticipantes regresan a Gran Hermano en la recta final del reality
La edición actual de Gran Hermano: Generación Dorada incorpora a nueve exparticipantes que regresan a la casa para apoyar a las concursantes. Durante la gala, las participantes eligieron a sus favoritos para que se reúnan en la convivencia, generando revuelo y emociones.

Gran Hermano: Generación Dorada, el popular reality show argentino, tomó un giro inesperado en su recta final con el regreso de nueve exparticipantes. En una gala liderada por el conductor Santiago del Moro, se sorprendió a las concursantes actuales con la noticia de que cada una podría elegir a un exjugador para que se reincorporara a la dinámica de la casa. Este regreso no solo promete reactivar las interacciones temidas por las participantes, sino que también añade un nuevo nivel de competencia.
Las elecciones se llevaron a cabo mediante un sorteo, y la primera en elegir fue Luana Fernández, quien optó por Danelik Galazán, una influencer tucumana conocida por su fuerte presencia en el programa. Esta elección fue significativa, ya que ambas habían tenido un enfrentamiento antes de la eliminación de Danelik. Posteriormente, Yipio Pintos eligió a Catalina "Titi" Tcherkaski, quien había mostrado ser una confidente de él durante su tiempo en el reality, lo que generó un emocionante reencuentro.
El regreso más controversial fue el de Brian Sarmiento, elegido por Jennifer “Pincoya” Galvarini, quien reconoció haber tenido conflictos intensos con él. Sin embargo, el encuentro fue emotivo, destacando la complejidad de las relaciones dentro del juego. Otro reencuentro esperado fue el de Sol Abraham con Tomás “Tomy” Riguera, el participante más joven, quien fue eliminado rápidamente en los primeros días del programa.
Mariela Prieto sorprendió al elegir a Steffany "Campanita" Pereira, lo que dejó a la exconcursante casi en shock por su selección. En tanto, Charlotte Caniggia, atravesando un momento de soledad en la casa, optó por su amigo Sebastián “Cola” Almeida, quien se hizo notar con un particular sombrero y lentes. Su reencuentro fue cálido y emocional, subrayando la necesidad de vínculos en el encierro del reality.