Nuevo censo aéreo de ballenas en Península Valdés revela 1.375 ejemplares
Un reciente censo aéreo realizado en Chubut reveló la presencia de 1.375 ballenas francas australes, cifra que incluye 409 crías. Aunque el número es inferior al récord de 2025, los investigadores destacan que estas fluctuaciones son naturales.

Investigadores del Conicet llevaron a cabo un censo aéreo en la Península Valdés el 6 de septiembre, registrando un total de 1.375 ballenas francas australes, de las cuales 409 eran crías. Este censo anual es fundamental para monitorear la salud de esta especie emblemática de la Patagonia, especialmente entre junio y noviembre cuando las ballenas llegan para reproducirse y cuidar a sus crías.
El censo se llevó a cabo utilizando una avioneta liviana que sobrevoló la costa de la península. Este año, el equipo estuvo integrado por investigadores del Laboratorio de Mamíferos Marinos (Lamama) y el piloto del Aeroclub de Puerto Madryn. Durante el vuelo, los científicos también observaron dos grupos de delfines oscuros, lo cual resultó ser un hallazgo inesperado.
Comparando estos datos con los de años anteriores, la cifra de este año se presenta como una disminución notable respecto a las 2.110 ballenas contabilizadas en 2025, un récord histórico en estos censos. Sin embargo, los investigadores aclaran que estas variaciones son parte del ciclo natural de la población, que tiende a oscilar de año en año.
El censo de 2026 se realizó en una fecha diferente al de 2025, lo cual también puede influir en los resultados. Mientras que el censo anterior tuvo lugar a mediados de agosto, el de este año se llevó a cabo a principios de septiembre. Estas diferencias temporales pueden afectar la visibilidad y el comportamiento de las ballenas, dado que su comportamiento migratorio y de apareamiento no es constante al largo del tiempo.
Los investigadores sostienen que, a pesar de la reducción en el número de ejemplares contados, no hay motivos de alarma. La población de ballenas francas australes ha mostrado históricamente fluctuaciones cíclicas y, en este momento, los datos se alinean con lo que se podría considerar una tendencia normal dentro de los estándares de monitoreo a largo plazo. Esto resalta la importancia del seguimiento constante para entender la dinámica poblacional de esta especie vital para el ecosistema marino.
La península sigue siendo un lugar clave para el avistamiento de ballenas en Argentina, atrayendo a turistas y científicos que contribuyen al estudio y conservación de la fauna marina. La próxima temporada será esperada con interés, ya que las fluctuaciones observadas podrían ofrecer más información sobre la salud y el comportamiento de estas magníficas criaturas.