Nuevo hallazgo de fósiles en Chile revela secretos sobre los ictiosaurios
Un equipo de investigación del Conicet rescató un ictiosaurio de 131 millones de años, apodado ‘Fiona’, en Chile. Este hallazgo aporta información valiosa sobre los reptiles marinos y sus conexiones con fósiles encontrados en Vaca Muerta, Neuquén.

Jonatan Kaluza, un técnico del Conicet, ha destacado por su trabajo en el rescate de fósiles en condiciones adversas. Recientemente, participó en la extracción de un ictiosaurio preñado apodado ‘Fiona’ en el Parque Nacional Torres del Paine, Chile. Este ejemplar, que mide aproximadamente cuatro metros de largo, fue recuperado luego de permanecer en el glaciar Tyndall y contiene un feto y restos de su última comida, lo que lo convierte en un importante hallazgo paleontológico.
El área donde se encontró a ‘Fiona’ es notable por sus abundantes restos de ictiosaurios, habiéndose contabilizado más de 98 esqueletos en una extensión de 20 kilómetros cuadrados. Este nivel de conservación permite a los investigadores realizar comparaciones con otros ictiosaurios descubiertos en Vaca Muerta, ubicados en Neuquén. Kaluza señala que estos hallazgos son esenciales para comprender la fauna marina de la Patagonia durante el período Mesozoico.
La dificultad del rescate de ‘Fiona’ se debió a la dureza de la roca y a las condiciones climáticas extremas. Kaluza enfatizó la importancia de evaluar cada aspecto del fósil y su entorno para garantizar que la información científica se mantenga intacta durante el proceso de extracción. Esto refleja su capacitación y compromiso con la paleontología, donde la planificación y la destreza manual son esenciales.
Desde pequeño, Kaluza mostró un gran interés por los dinosaurios, lo que lo llevó a explorar el Museo Argentino de Ciencias Naturales, donde pudo conectar con expertos y desarrollar su pasión. A lo largo de su carrera, ha complementado su formación con estudios en gestión ambiental y naturalismo, que le han permitido consolidar sus habilidades en el campo de la paleontología.
El hallazgo y la recuperación de ‘Fiona’ son solo una parte de un legado científico que sigue creciendo. En futuro, estos descubrimientos no solo enriquecerán el conocimiento sobre los ictiosaurios, sino que también tienen el potencial de atraer más atención hacia la paleontología en la Patagonia, un lugar rico en historia geológica y biológica.
A medida que se desentrañan los secretos de estos fósiles, la conexión entre los océanos del pasado y los horizontes petroleros de Vaca Muerta se vuelve cada vez más evidente, marcando un puente entre la ciencia y la economía de la región.