Obras en Cuenca XVI: transformaciones en el noroeste de Neuquén
El noroeste de Neuquén experimenta cambios significativos con nuevas obras en Cuenca XVI. Las intervenciones incluyen la pavimentación de avenidas y conexión de barrios.

La Cuenca XVI, ubicada en el noroeste de Neuquén, sufre una transformación notable con la implementación de diversas obras que buscan mejorar la infraestructura y conectividad del área. Las intervenciones en las avenidas Necochea y Crouzeilles han dado inicio a un proceso de ordenamiento en un sector que ha crecido de manera acelerada en los últimos años, donde conviven tanto barrios formales como asentamientos que han sido regularizados.
El intendente Mariano Gaido destacó que estas obras están orientadas a interconectar los distintos barrios, creando una red que permita mejorar la movilidad. Con el desarrollo de nuevas avenidas y troncales, se espera resolver problemas pluviales y ambientales, además de facilitar la circulación interna en un territorio que, a lo largo de los años, creció de manera desigual y en ocasiones desorganizada. Las modificaciones en estas vías estructuran la movilidad en la región, marcando el inicio de una nueva fase positiva para la infraestructura local.
Una de las iniciativas más relevantes es la pavimentación de la calle Lago Múster, que abarca un trayecto de más de veinte cuadras entre Néstor Barros y Crouzeilles, con una inversión que supera los 3.000 millones de pesos. Esta nueva troncal se complementará con Lago Viedma, formando un par vial esencial para la trama vial del área oeste de la ciudad. La mejora de estos corredores es fundamental para integrar a Cuenca XVI con el resto del municipio, permitiendo una movilidad más fluida.
El proyecto incluye también la consolidación y pavimentación de otras calles como Osvaldo Soriano, Arturo Capdevila y Las Torcazas. Estas nuevas vías establecerán conexiones clave dentro de la Cuenca XVI y facilitarán el acceso a los usuarios. Además, se planea pavimentar la calle 1° de Enero, contribuyendo aún más a la red de troncales que unificarán a los diferentes sectores de la Cuenca.
Estas obras son parte de un plan integral que busca no solo mejorar la infraestructura sino también proporcionar los servicios necesarios a todos los barrios, muchos de los cuales han crecido sin el apoyo de un desarrollo adecuado. El avance en el área marca un cambio significativo en la dinámica de la región, contribuyendo a la calidad de vida de sus habitantes.
Por último, se espera que la conclusión de estas obras no solo altere el paisaje de Cuenca XVI, sino que también active la economía local al mejorar el acceso a la zona, lo que podría atraer nuevos desarrollos y servicios a la región.