Olas de calor modifican la vendimia en España: recogida nocturna y adelantos
Las inusuales olas de calor han llevado a los productores españoles a adelantar la vendimia y a practicar la recogida nocturna para mitigar el impacto del calor en las uvas.

La vendimia 2026 en España se encuentra bajo la presión de las olas de calor que han aumentado su frecuencia e intensidad. Las altas temperaturas han obligado a los viticultores a anticipar la cosecha más que en años anteriores, adoptando estrategias como la recolección nocturna para proteger la calidad de la uva. Bodegas como Gramona, en Barcelona, prevén mermas en la producción de hasta el 20%, lo que resalta la gravedad de la situación.
El director de la Federación Española del Vino (FEV), José Luis Benítez, señaló que cada año se registra una reducción en las cifras de cosecha respecto a lo que se esperaba. Un caso emblemático es el de Castilla-La Mancha, donde la producción esperada se pasó de 24 millones de hectólitros a solo 20 el año pasado. Benítez advirtió que, bajo condiciones extremas, la producción se ve afectada notablemente al no poder irrigar adecuadamente, lo que repercute en el peso y calidad de las uvas.
Además de la recolección más temprana, hay un aumento del grado alcohólico de la uva, un problema que algunos productores están intentando mitigar mediante técnicas como la desalcoholización parcial. Sin embargo, estas prácticas son costosas y requieren ajustes en las operaciones de las bodegas, las cuales están en constante adaptación a las nuevas realidades climáticas.
La búsqueda de variedades de uva que toleren mejor las sequías y el calor es otra medida a largo plazo. Según Juan Fuente, vicepresidente del sector vino de la organización agraria COAG, las variedades autóctonas de ciclo largo suelen ser más efectivas en condiciones extremas, aunque su implementación requiere tiempo y recursos significativos.
El impacto de las altas temperaturas ha sido tal que bodegas como Juvé y Camps han registrado en 2026 su vendimia más temprana, comenzando ya en julio, un acontecimiento sin precedente en su historia. Laura Tragant, técnica de la bodega, afirmó que la recolección nocturna ha permitido preservar mejor los aromas de la uva, al mantenerla más fresca y con menor oxidación.
De este modo, la viticultura española se enfrenta a importantes desafíos a causa del cambio climático, obligando a los productores a adaptar sus técnicas y variedades para asegurar la calidad del vino y la sostenibilidad de la industria vitivinícola. Las acciones que se tomen hoy marcarán el futuro del vino español y su capacidad para adaptarse a un clima cada vez más severo.