ONG venezolana hornea una torta gigante para niños afectados por terremotos
La Fundación Color Esperanza de Venezuela, con la colaboración de 50 voluntarios, ha preparado una torta gigante para entregar a niños que han sido afectados por los recientes terremotos en el país. Este evento se desarrolla en el contexto del Día del Niño y busca brindar alegría a los menores que se encuentran en refugios.

En Venezuela, la Fundación Color Esperanza está llevando a cabo una iniciativa solidaria en la que prepararon la torta más grande del país, con el objetivo de repartirla entre los niños que se encuentran en refugios tras el devastador impacto de dos terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 ocurridos el pasado 24 de junio. El evento se celebra en la víspera del Día del Niño, una fecha significativa que busca llevar alegría a los más pequeños en medio de la crisis.
La torta, que fue elaborada por un grupo de aproximadamente 50 voluntarios, tiene una longitud de ocho metros y un ancho de 1,20 metros, decorada con los colores de la bandera venezolana. Marelisa Acevedo, presidenta de la fundación, explicó que esta actividad se repite tras el éxito del año anterior, pero adquiere un significado especial debido a la situación actual de muchos niños que han perdido sus hogares y la esperanza tras los recientes desastres naturales.
Wilman Villegas, otro miembro de la fundación, indicó que se estima repartir alrededor de 3.000 pedazos de torta en los refugios del municipio Sucre, en el este de Caracas. La comida no solo representa un gesto de apoyo, sino que se considera un símbolo de alegría y resiliencia para los niños en esta complicada etapa de sus vidas. La intención es brindarles un trozo de felicidad en un momento de incertidumbre y dolor.
Los terremotos que afectaron a Venezuela han dejado un saldo trágico de más de 5.000 fallecidos y más de 16.000 heridos, además de 21.235 personas que continúan vivieron en 107 campamentos transitorios. La devastación en el estado de La Guaira, cercano a Caracas, es particularmente grave, lo que ha llevado al Gobierno a anunciar el inicio de un censo biométrico para determinar cuántas viviendas serán necesarias para reconstruir las zonas afectadas, con estimaciones de hasta 25.000 unidades necesarias.
Esta celebración en pro de los niños no solo responde a una necesidad inmediata de atención y contención, sino que también busca restaurar un sentido de normalidad y felicidad en un contexto de crisis nacional. La torta gigante se convierte, así, en un gesto de esperanza que resuena profundamente en un país que enfrenta desafíos considerables tras los desastres naturales, pero también en la fortaleza y unidad de su comunidad.