Operadoras de la Cuenca San Jorge ajustan proyecciones a un barril a US$65
Las operadoras de la Cuenca del Golfo San Jorge se anticipan a un escenario de precios del petróleo más bajos, ajustando sus planes a un barril de US$65, a pesar del reciente aumento en el mercado internacional.

En un contexto donde el precio del petróleo Brent superó los US$100 por barril en septiembre, los principales actores de la Cuenca del Golfo San Jorge han decidido prepararse para operar en un entorno de precios significativas más bajos, estimando un promedio de US$65 para el futuro cercano. Este cambio de enfoque surge del evidente aumento de costos, que se ha incrementado un 20% medido en dólares, en medio de una situación macroeconómica que repercute directamente en la industria.
Durante la Expo Industrial de Chubut, representantes de las cuatro grandes operadoras de la cuenca expusieron sus expectativas y estrategias. A pesar de que la tendencia actual del Brent sugiere una estabilidad alta, los ejecutivos coinciden en que las planificaciones de inversión deben considerar un petróleo a precios más accesibles. La analogía utilizada por Adolfo Storni del Grupo Capsa-Capex comparó la situación a un paciente tratando de salir de una crisis, evidenciando los desafíos enfrentados por la cuenca después de un período crítico.
El precio del barril en cifras concretas muestra un salto significativo desde un promedio de US$83,76 en julio a US$114,08 en septiembre. Sin embargo, la incertidumbre sobre la estabilidad del mercado internacional y las fluctuaciones en el valor del dólar han llevado a las empresas a ser más cautas en sus proyecciones financieras. “La cuenca debe estar preparada para operar con 60 y ganar plata”, remarcó Storni, reflejando un consenso de prudencia en las proyecciones futuras.
Mauricio Orué de Crown Point respaldó esta línea argumentativa, citando que la situación en diciembre del año anterior mostraba precios mucho menores y resaltó la importancia de mantener costos eficientes en los planes de explotación. Esto responde a la necesidad de adaptar estrategias de recuperación secundaria y terciaria que sean resilientes ante un petróleo a precios reducidos.
Con la producción en una cuenca madura como la San Jorge, el enfoque en la eficiencia se vuelve crucial. Las empresas trabajan para desarrollar tecnología que les permita maximizar la producción y reducir costos en un marco de rentabilidad sostenible a largo plazo.
La recalibración de las expectativas de precios se convierte en un tema central para las proyecciones de inversión en la región. Las operadoras están alineándose para garantizar su viabilidad económica y, si bien las condiciones actuales son favorables, la preparación ante posibles caídas en el precio del crudo se convierte en un imperativo en el horizonte de estas empresas.