Operativos controlan incendio en Orés, Zaragoza, afectando 15.000 hectáreas
El incendio forestal en Orés, Zaragoza, ha dañado 15.000 hectáreas. Aunque se detuvo su expansión, continúa la lucha por estabilizar la situación en la zona.

En Orés, Zaragoza, se lleva a cabo un intensivo operativo para controlar un incendio forestal que ha arrasado un área de aproximadamente 15.000 hectáreas desde el miércoles. En la última jornada, los trabajos han logrado evitar que se amplíe la superficie afectada, permitiendo que los equipos concentraran sus esfuerzos en consolidar el perímetro de contención, que actualmente se extiende por 80 kilómetros. A pesar de estos avances, el fuego se mantiene activo y no se considera estabilizado, lo que ha llevado a las autoridades a mantener un estado de alerta.
El plan de acción de la noche anterior se estructuró en reforzar las líneas de defensa y supervisar minuciosamente las áreas de riesgo. Se identificaron islas de vegetación no afectadas que podrían provocar reactivaciones del incendio, lo que justificó la intensa vigilancia en sectores críticos como el Monte del Frajal y la Sierra de Santo Domingo. Un contingente de alrededor de 460 efectivos, incluidos servidores de diferentes administraciones, se mantiene en el lugar para evitar la propagación del fuego y monitorear pequeños focos de actividad humeante.
Además, la Guardia Civil está a cargo del control de cinco localidades evacuadas en la región para garantizar la seguridad de los ciudadanos. Se están organizando accesos controlados para que los vecinos puedan regresar brevemente a sus propiedades con el fin de verificar el estado de sus bienes y atender necesidades básicas de sus animales. Este aspecto es fundamental en zonas rurales donde la ganadería es una parte esencial de la economía local.
La situación se complica aún más por el cierre de varias rutas, incluidas la A-1204 y A-1202, lo que limita el tránsito en las áreas circundantes. El Gobierno de Aragón ha desmentido rumores en las redes sociales que solicitaban ayuda externa, indicando que los recursos desplegados son suficientes para manejar la situación actual.
La rápida respuesta de los cuerpos de seguridad y de extinción ha sido clave para contener el avance de este incendio, que no solo pone en riesgo la vegetación y la fauna local, sino también las propiedades y la vida de los habitantes de las localidades afectadas. La comunidad permanece en alerta mientras las operaciones de control continúan y se implementan estrategias para evitar futuros incidentes.
La coordinación entre las distintas instituciones, desde emergencias hasta servicios de salud, es fundamental para asegurar una respuesta eficaz a esta emergencia. El trabajo sigue siendo intensivo, y las autoridades continúan haciendo un llamado a la población para que se mantenga alejadas de las áreas afectadas, garantizando así la seguridad de todos durante este crítico evento.