Oposición en Nicaragua denuncia maniobras del régimen para mantenerse en el poder
El partido opositor nicaragüense Unamos denuncia que el régimen de Ortega y Murillo busca perpetuarse en el poder con elecciones postergadas hasta 2027. La organización critica la consolidación del autoritarismo y llama a la comunidad internacional a actuar.

El partido opositor Unamos, además conocido como Unión Democrática Renovadora, ha emitido un comunicado denunciando la reciente decisión del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo de postergar las elecciones en Nicaragua hasta noviembre de 2027 y extender el mandato presidencial a un período de siete años. Para Unamos, esta medida forma parte de un plan más amplio para consolidar el poder del oficialismo y evitar que la ciudadanía pueda ejercer su derecho a votar de manera libre y democrática.
Los opositores acusan al régimen de orquestar fraudes electorales que han despojado a los nicaragüenses de la oportunidad de elegir a sus gobernantes. Atribuyen la falta de libertad política a un entorno de creciente control estatal, donde la concentración del poder ha abierto la puerta a la violación de derechos fundamentales.
Gustavo Porras, presidente del Parlamento nicaragüense, es señalado por Unamos como uno de los promotores de estas reformas que han debilitado la democracia. La aprobación de estas medidas, que ya se habían iniciado con una reforma constitucional el año anterior, genera preocupación en una nación que atraviesa una crisis de legitimidad ante la comunidad internacional.
El partido Unamos considera que las consultas promovidas por el gobierno con sectores diplomáticos y de la sociedad civil son meras formalidades para dar una apariencia de diálogo. Según ellos, esto responde a la presión internacional que ha criticado la cancelación de elecciones y ha exigido adecuar el proceso electoral a estándares mínimos de libertad y transparencia.
A su vez, la organización denuncia el grave deterioro de las condiciones de vida en Nicaragua, argumentando que el régimen no ha proporcionado beneficios a la población. Al contrario, el desempleo ha aumentado y el costo de vida ha hecho que muchos ciudadanos caigan en la pobreza, mientras que las élites del gobierno continúan acumulando riquezas.
Unamos además sostiene que el oficialismo teme a las elecciones libres, conscientes de su falta de respaldo popular y de que un proceso electoral transparente podría desembocar en su derrocamiento. Por ello, hacen un llamado a la comunidad internacional para mantener la presión sobre el régimen de Ortega-Murillo, reivindicando la necesidad de restaurar los derechos políticos y facilitar elecciones justas.
El mensaje de Unamos, que enfatiza la lucha de los nicaragüenses por una democracia auténtica, ocurre en un contexto de creciente tensión política y deterioro de derechos humanos, lo que pone de manifiesto la necesidad urgente de restaurar la soberanía popular a través de mecanismos que garanticen la participación ciudadana.