Ortega expresa apoyo a Maduro y critica a Trump por "monstruosidad"
Daniel Ortega, presidente de Nicaragua, expresó su solidaridad hacia Nicolás Maduro, asegurando que este fue víctima de abusos por parte de la administración de Donald Trump. En un acto oficial, Ortega enfatizó el uso de la fuerza estadounidense en operaciones contra el mandatario venezolano y criticó a los organismos internacionales por su falta de atención.

En un reciente acto conmemorativo del 47 aniversario de la Revolución Sandinista, el presidente nicaragüense Daniel Ortega manifestó su apoyo a Nicolás Maduro, actual presidente venezolano, a quien considera víctima de abusos por parte de la administración de Donald Trump. Ortega calificó de "monstruosidad" las acciones estadounidenses que a su juicio han buscado desestabilizar a su par venezolano en un intento por controlar las riquezas de América Latina.
A continuación, Ortega narró un episodio en el que fuerzas estadounidenses habrían interceptado a Maduro durante un operativo en enero, reiterando que dicha acción fue un ataque directo a la soberanía de Venezuela. Además, mencionó que varios escoltas de Maduro, de nacionalidad cubana, perdieron la vida en este enfrentamiento, lo que intensificó su crítica hacia Estados Unidos y sus "fuerzas diabólicas" que, según él, buscan imponer su dominio.
Ortega, quien ocupa el poder desde 2007, también apuntó hacia aquellos políticos que, en su opinión, se alinean con las potencias extranjeras, sugiriendo que algunos de estos individuos han instado a Estados Unidos a intervenir militarmente en Cuba, sumando tensión en la región. Dicha declaración retoma un contexto de histórica animosidad entre los gobiernos de izquierda en América Latina y las administraciones estadounidenses que han fomentado acciones en contra de tales gobiernos.
El mandatario nicaragüense también cuestionó a organismos internacionales por no pronunciarse sobre la situación de Maduro, lo cual considera un claro indicio de desigualdad en el tratamiento de las cuestiones políticas en América Latina. En abril de este año, Ortega había calificado a Trump de "desquiciado mental", reiterando su preocupación por las posibles acciones militares en Cuba.
Las declaraciones recientes de Ortega representan un giro en su postura frente a Estados Unidos, lo que es significativo dado que, antes de esto, había intentado mantener un perfil bajo en sus relaciones con el país del norte. La administración de Ortega había adoptado gestos como la liberación de prisioneros políticos, en un aparente intento de evitar un mayor escrutinio internacional. Sin embargo, su última intervención sugiere que una nueva fase de confrontación podría estar emergiendo.
La postura de Ortega pone de manifiesto cómo los vínculos entre Nicaragua, Venezuela y otros gobiernos de izquierda en la región siguen siendo complejos y cambiantes, frente a las constantes presiones externas. El futuro de estas relaciones podría depender de la evolución de las condiciones políticas tanto en Nicaragua como en Venezuela, así como del enfoque de la política exterior estadounidense hacia América Latina.