Otamendi criticó el arbitraje tras la derrota de River ante Boca
Después de la derrota de River Plate ante Boca Juniors en el Superclásico, Nicolás Otamendi lanzó duras críticas al arbitraje. El defensor central destacó las desigualdades en las sanciones y exigió un manejo más justo en el fútbol argentino.

En el reciente Superclásico disputado en La Bombonera, Nicolás Otamendi, capitán de River Plate, expresó su descontento con el arbitraje tras la ajustada derrota 1-0 ante Boca Juniors. Su intervención ante los medios fue inmediata y estuvo marcada por un profundo sentido de frustración, ya que consideró que las decisiones del árbitro Nicolás Ramírez perjudicaron a su equipo, especialmente en las expulsiones de Lucas Martínez Quarta y Gonzalo Montiel.
Otamendi subrayó que las decisiones arbitrales no se aplicaron de manera uniforme y afirmó que los errores afectaron la integridad y prestigio del fútbol argentino, a pesar de contar con jugadores de gran calidad en las diferentes escuadras. Además, reclamó una mayor equidad en la sanción de faltas similares durante el encuentro, sugiriendo que lo ocurrido en el partido arruina la competitividad de la liga local.
El partido se complicó para River desde muy temprano, cuando Martínez Quarta fue expulsado a los ocho minutos de juego tras una revisión de VAR que consideró una falta de último recurso, aunque esta decisión fue cuestionada por muchos, ya que el jugador de Boca no controlaba la pelota en ese momento. Más tarde, a los 79 minutos, Gonzalo Montiel recibió una roja directa en una jugada donde la falta resultó excesivamente severa en comparación con otras sanciones.
Otamendi no se limitó a mencionar las expulsiones; también hizo hincapié en jueces específicos que, a su criterio, interpretaron las jugadas de manera inconsistente. Por ejemplo, comparó la decisión de amonestar a Leandro Paredes con la falta de Lautaro Blanco, que en su opinión debió haberse sancionado de la misma forma. Asimismo, mencionó una situación de penal a favor de River que no fue revisada, indicando que un jugador de su equipo estaba en posición de recibir el balón.
El único gol del Superclásico fue anotado por Lautaro Di Lollo, lo que dejó a River con una sensación de injusticia tras un encuentro que se volvió muy complicado por las decisiones arbitrales. La crítica de Otamendi refleja el malestar no solo en su equipo, sino en un contexto más amplio donde la conducción del arbitraje es constantemente evaluada, especialmente en partidos de alta tensión como este.
Con estas declaraciones, Otamendi, conocido por su carácter y liderazgo, busca que se tomen medidas para mejorar el nivel del arbitraje en el fútbol argentino. Esto levanta la pregunta sobre cómo se abordarán estas controversias en futuros encuentros, en un torneo que sigue enfrentando desafíos estructurales y de organización.