Pablo Grasso asumió la presidencia del PJ en Santa Cruz con enfoque kirchnerista
Pablo Grasso fue electo presidente del Consejo Provincial del PJ en Santa Cruz, consolidando una lista única tras la negociación interna. El nuevo liderazgo se enfoca en recuperar la identidad kirchnerista y dejar atrás divisiones para fortalecer la oposición ante Claudio Vidal.

Este fin de semana, Pablo Grasso tomó posesión como presidente del Consejo Provincial del Partido Justicialista (PJ) de Santa Cruz después de un proceso que, meses atrás, amenazaba con fragmentarse en enfrentamientos internos. A pesar de que figuras como Pablo González, ex presidente de YPF, y Javier Belloni, intendente de El Calafate, habían manifestado su intención de liderar el partido, finalmente se llegó a un acuerdo que impulsó una lista única a nivel provincial. Este entendimiento, que se considera el principal capital político del PJ, fue favorecido por las gestiones del exgobernador Daniel Peralta.
Con Grasso al mando, el PJ busca dejar atrás sus divisiones internas e intensificar la competencia electoral contra Claudio Vidal, su principal adversario. Durante su asunción, Grasso delineó el rumbo del partido, enfatizando la necesidad de unidad y la importancia de volver a las bases históricas del peronismo, alineándose con la figura de Néstor y Cristina Kirchner, además de resonar con el legado de Perón y Evita.
La fuerte identificación kirchnerista del nuevo liderazgo fue evidente en las declaraciones de Grasso, quien dejó en claro que el partido se reintegrará bajo los principios históricos del peronismo. La afirmación de que “en el pecho tenemos la de Néstor, la de Cristina, la de Perón y la de Evita” resuena como un compromiso hacia un ideario que busca revitalizar al PJ en la provincia.
Por su parte, Peralta reafirmó el legado del kirchnerismo y la importancia de Santa Cruz en su historia, subrayando que la provincia fue cuna de un modelo nacional que transformó la economía argentina. Al igual que Grasso, Peralta llamó a jugar un papel activo en la política nacional, reconociendo la situación actual del partido y la necesidad de revertir la proscripción de figuras clave, como Cristina Kirchner.
La unidad, que fue un concepto recurrente durante la ceremonia, no solo se presenta como un slogan, sino como una estrategia concreta para superar las divisiones que llevaron al peronismo a perder poder en las últimas elecciones. Grasso advirtió que el "yoísmo" que caracterizó a la política interna del partido ha llegado a su fin, proponiendo un nuevo enfoque colaborativo que busca fortalecer las bases del partido.
A medida que el PJ de Santa Cruz se embarca en esta nueva etapa bajo la presidencia de Grasso, la reactivación de la militancia y el fortalecimiento de su identidad política serán cruciales de cara a los desafíos electorales venideros, especialmente de cara a las elecciones de 2027.