Pablo Quirno criticó a la vicepresidenta Villarruel y respaldó a Javier Milei
El canciller Pablo Quirno ha intensificado las críticas hacia la vicepresidenta Victoria Villarruel, sugiriendo su renuncia si no está de acuerdo con el rumbo del gobierno de Javier Milei. También defendió la relación institucional con Brasil, pese a las tensiones políticas.

Pablo Quirno, actual canciller de la Nación, se ha sumado a las críticas hacia la vicepresidenta Victoria Villarruel. Durante una entrevista, Quirno afirmó que Villarruel debería dar un paso al costado si no apoya efectivamente la gestión de Javier Milei. Según él, el papel de la vicepresidenta es respaldar las decisiones del Ejecutivo y no debilitarlo con comentarios que puedan generar desestabilización.
Quirno destacó que Villarruel, tras asumir el cargo, sugirió a distintos sectores su disposición a asumir la presidencia en caso de que Milei dejara el cargo, lo que, de acuerdo con su opinión, marcó el inicio de un deterioro en la relación entre ambos. Esta crítica se enmarca en un contexto donde varios funcionarios del oficialismo han expresado preocupaciones por las decisiones de la vicepresidenta, especialmente su reciente autorización del voto remoto para la senadora Anabel Fernández Sagasti.
En paralelo, otros dirigentes oficialistas también han manifestado su descontento con Villarruel. Por ejemplo, Patricia Bullrich calificó la decisión relacionada con el voto remoto como "un mamarracho jurídico" y Silvana Giudici la cuestionó por promover una resolución que consideró antirreglamentaria. Estas diferencias internas ponen de manifiesto una crisis de liderazgo en la coalición gobernante.
Quirno también se pronunció respecto a la relación con Brasil, una cuestión que ha sido motivo de debate en el ámbito político. Aseguró que, aunque existen diferencias en el plano político, las relaciones institucionales deben mantenerse. Se refirió a la supuesta injerencia del gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva en las elecciones argentinas, pero recalcó que esto no afectará la cooperación bilateral en áreas sensibles como la seguridad y la energía nuclear.
En un tono más positivo, el canciller celebró la inminente visita del papa León XIV a Argentina, prevista para noviembre, afirmando que el gobierno no intentará utilizar el evento para conseguir réditos políticos previo a las elecciones de 2027. La visita del pontífice se presenta como una oportunidad para fortalecer vínculos sociales y políticos en el país, en un momento de divisiones internas.
La situación actual dentro del oficialismo, marcada por tensiones entre sus miembros, podría afectar la estabilidad del gobierno de Milei, especialmente si no se logran cerrar las diferencias y se estabiliza la estructura de poder en la gestión.
En resumen, las declaraciones de Quirno reflejan no solo el conflicto interno dentro del gabinete, sino también el desafío de manejar relaciones complejas con otros actores políticos tanto locales como internacionales.