Padres de la Escuela 16 de Bariloche protestaron por condiciones edilicias
La comunidad de la Escuela 16 en Bariloche organizó una protesta para exigir la mejora del estado del edificio, que presenta grietas y goteras. A pesar de las afirmaciones del gobierno sobre la seguridad del lugar, los padres reclaman por la falta de acciones efectivas que garanticen un ambiente educativo seguro.

La comunidad educativa de la Escuela 16, ubicada en San Carlos de Bariloche, llevó su reclamo por el estado del edificio a la calle, realizando una protesta el pasado jueves. La manifestación, que tuvo lugar en la calle Elflein, congregó a padres y madres que exigieron a las autoridades del Ministerio de Educación y Derechos Humanos de la provincia respuestas ante las deficiencias estructurales del histórico edificio.
Durante una hora, los manifestantes cortaron la calle para visibilizar su demanda, recordando un abrazo simbólico realizado previo a esta acción. Liliana De la Guarda, representante de la comisión de padres, manifestó que, aunque los alumnos están asistiendo a clases, no pueden utilizar seis aulas comprometidas por grietas. Los estudiantes han sido reubicados en otros espacios dentro del establecimiento, como el salón de actos y el laboratorio.
Rafael Alfonso Maingua, otro de los padres involucrados, mencionó que los reclamos son de larga data, atribuyendo al mal estado del edificio la falta de mantenimiento adecuado a lo largo de los años. Manifestó su preocupación por la falta de información clara por parte de las autoridades, quienes han afirmado que no hay riesgo estructural, pero los padres desconfían de estas afirmaciones dada la evidencia visible de deterioro.
En la protesta, los padres hicieron hincapié en que solo se han realizado inspecciones superficiales y se han colocado testigos de vidrio en las grietas, sin que se hayan ejecutado medidas concretas para evaluar el impacto de estos problemas en otras instalaciones del edificio, como las de gas y luz. Además, señalaron que el techo presenta filtraciones que generan goteras, las cuales han causado daños adicionales al cielorraso, complicando aún más la situación.
Los manifestantes sostienen que si el gobierno considera que es seguro continuar con las clases, ellos, como padres, tienen una perspectiva diferente. Docenas de familias expresan su deseo de que sus hijos puedan asistir a la escuela en condiciones adecuadas y seguras. En consecuencia, esperan que se tomen medidas urgentes para resolver las problemáticas edilicias.
La situación de la Escuela 16 resalta la necesidad de respuestas estatales frente a las inquietudes de la comunidad, señalando así una perspectiva crítica sobre la gestión de los espacios públicos y educativos en Bariloche.