Panamá convoca a su embajador en Nicaragua por dichos de Ortega sobre elecciones
El Gobierno de Panamá decidió convocar a consultas a su embajador en Nicaragua luego de que el presidente Daniel Ortega anunciara la eliminación de futuras elecciones en el país. Este gesto diplomático refleja la creciente tensión entre ambos países por la situación política en Nicaragua y es parte de una serie de reacciones internacionales a los comentarios de Ortega.

La Cancillería de Panamá llamó a consultas a su embajador en Nicaragua tras las polémicas declaraciones del presidente Daniel Ortega, quien anunció que no se realizarán más elecciones en el país. Esta medida, comunicada oficialmente, representa un deterioro en las relaciones diplomáticas entre ambos países y se percibe como una forma de expresión de rechazo al régimen sandinista.
Las tensiones se intensificaron luego de que Ortega afirmara, durante un evento conmemorativo del 47° aniversario de la revolución sandinista, que las elecciones son un mecanismo utilizado por la oposición para intentar recuperar el poder. Estas afirmaciones han suscitado preocupaciones no solo en Panamá, sino también a nivel internacional, donde varios gobiernos han criticado la situación democrática en Nicaragua.
En un comunicado oficial, la Cancillería panameña subrayó que la eliminación del derecho al voto agravia los principios democráticos fundamentales y reafirmó su compromiso con el respeto a la voluntad popular y a la institucionalidad democrática. También instó a las autoridades nicaragüenses a respetar los derechos civiles y políticos de sus ciudadanos y a garantizar condiciones para una participación política plural.
La situación de Nicaragua ha estado marcada por el aumento de la represión política y la exclusión de la oposición desde que Ortega asumiera el poder en 2007. Organismos internacionales han señalado al actual gobierno por restringir el espacio cívico y llevar a cabo fraudes electorales, lo que ha llevado a muchos a cuestionar la legitimidad del régimen sandinista.
Además de Panamá, el Gobierno de Costa Rica también expresó su preocupación por el cierre de espacios democráticos en Nicaragua, recibiendo una respuesta negativa por parte del Ejecutivo de Ortega, quien tildó la postura costarricense de atrevida. Estas tensiones regionales reflejan un panorama cada vez más complicado en Centroamérica, donde la democracia se encuentra bajo presión en varios países.
Las recientes reformas en Nicaragua, que incluyen la prolongación del mandato presidencial y la postergación de las elecciones generales para 2027, han generado críticas tanto a nivel local como internacional, lo que indica que el camino hacia la normalidad democrática en el país es incierto y lleno de obstáculos. La comunidad internacional sigue atenta a los desarrollos en Nicaragua y las respuestas de los países vecinos ante esta crisis.