Panamá enfrentará desafíos climáticos severos en las próximas décadas
Investigaciones indican que Panamá podría enfrentar un aumento significativo del estrés térmico extremo, afectando a más de un millón de personas. Las condiciones sociales determinarán quiénes son más vulnerables a estas amenazas climáticas.

Un reciente estudio elaborado por Metromapas y Esri Panamá revela que el cambio climático podría convertir el calor extremo en una amenaza constante para el país en las próximas décadas. Presentado ante el Instituto de Meteorología e Hidrología de Panamá (IMHPA), el informe advierte que, en un escenario de altas emisiones de gases de efecto invernadero, aproximadamente 1.33 millones de panameños, alrededor de un tercio de la población, podrían enfrentarse a condiciones de alto riesgo por estrés térmico extremo entre 2071 y 2100.
El análisis se basa en la revisión de 699 corregimientos en Panamá, utilizando datos climáticos del Sexto Informe de Evaluación del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC). Se construyó un índice nacional que permite identificar las áreas más vulnerables y entender los impactos de las temperaturas extremas en la población. En este contexto, el estudio destaca que el calor extremo pasará de ser un fenómeno ocasional a una condición habitual, con un incremento de temperatura promedio que podría llegar a los 4.2 °C respecto al período histórico.
Bajo las proyecciones más severas, se estima que las olas de calor podrían extenderse hasta 345 días al año en algunos territorios y la demanda de refrigeración se duplicaría. El estudio revela que no solo el aumento de las temperaturas afectará a la población, sino que también es crucial considerar la capacidad de cada comunidad para adaptarse a estas condiciones, lo que depende del acceso a servicios como electricidad y aire acondicionado, así como de las características socioeconómicas de los habitantes.
Dentro de los corregimientos analizados, se identificaron cinco perfiles de vulnerabilidad. El más crítico abarca 138 corregimientos donde muchas viviendas carecen de sistemas de climatización y una parte significativa de la población no tiene acceso a electricidad. Este grupo está compuesto en gran parte por trabajadores agrícolas que están expuestos a largas jornadas bajo el sol y un alto porcentaje de niños, quienes son particularmente vulnerables a los efectos del calor extremo.
El estudio también destaca la disparidad entre el área metropolitana y las periferias de la ciudad. En distritos como Panamá, los corregimientos urbanos presentan mejor infraestructura, aunque albergan una significativa población de adultos mayores que son más susceptibles a las olas de calor. En contraste, en las zonas periféricas se observan mayores carencias en materia de climatización y una amplia presencia de trabajadores de la construcción que enfrentan condiciones adversas durante el día.
La investigación se presentó durante un taller organizado por el IMHPA en el marco del Programa Euroclima de la Unión Europea, señalando la importancia de abordar los impactos del cambio climático de manera integral y teniendo en cuenta las diferencias socioeconómicas que influyen en la capacidad de respuesta de las comunidades.