Paralización total del subte en CABA tras detenciones de Metrodelegados
El servicio de subtes en la Ciudad de Buenos Aires se ha detenido por completo tras la detención de líderes del gremio Metrodelegados durante una protesta. La disputa, relacionada con la tercerización laboral, llevó al gremio a convocar a una huelga total en todas las líneas y el Premetro.

La ciudad de Buenos Aires enfrenta una crisis en el servicio de transporte subterráneo tras la detención de varios dirigentes del gremio de Metrodelegados, como Claudio Dellecarbonara y Facundo Heredia. La aprehensión se produjo durante una protesta en la Línea B, específicamente en la estación Juan Manuel de Rosas, donde los trabajadores manifestaban su oposición a las tercerizaciones laborales implementadas por la empresa Emova. A raíz de esta situación, el sindicato decidió llevar a cabo una huelga que afecta a las seis líneas de subte y al Premetro.
La tensa situación se intensificó cuando la Policía, en el marco de un operativo solicitado por la Fiscalía, arrestó a los líderes gremiales. Esto desató una respuesta inmediata del colectivo de trabajadores, que optaron por paralizar el servicio bajo el argumento de que la protesta era en defensa de sus derechos laborales. La medida se produce en un contexto donde el Gobierno de la Ciudad, liderado por Jorge Macri, ha implementado un régimen de “tolerancia cero” ante bloqueos y ha requerido un mínimo de guardias de 50% en el servicio esencial.
La fuente del conflicto radica en la denunciada externalización de trabajos en las áreas de mantenimiento del sistema de subte, lo que ha generado descontento entre los empleados. Ante la ocupación de los molinetes por parte de los trabajadores para permitir el acceso gratuito a los pasajeros, la Justicia intervino rápidamente. El Poder Judicial está ahora encargado de investigar el bloqueo del servicio.
Jorge Macri, el jefe de Gobierno, respaldó la actuación de las fuerzas de seguridad y la resolución judicial. A través de declaraciones en medios, enfatizó su postura de no tolerar obstáculos en el funcionamiento del transporte público, generando un marco de incertidumbre sobre la reapertura del servicio.
A medida que se desarrollan los acontecimientos, se espera que se tomen decisiones sobre las acciones que el gremio llevará a cabo. Los sindicalistas han manifestado que la situación es insostenible y que evaluarán sus pasos a seguir tras la liberación de algunos de ellos por parte de la Justicia. Este conflicto va más allá del transporte, incidiendo en el ámbito político y empresarial, dado que refleja una lucha más amplia sobre las condiciones laborales en el sector.
La paralización del subte afecta a miles de usuarios que dependen del servicio diariamente, lo que podría tener repercusiones en la movilidad y el comercio local, ya que muchas personas utilizan este medio de transporte para llegar a sus lugares de trabajo y centros educativos.