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Pareja brasileña construyó su casa con 10.000 botellas recicladas

Dóris Dias y Robson Lopes, una pareja de Brasil, construyeron su propia vivienda utilizando más de 10.000 botellas de vidrio recicladas tras perder sus trabajos. La iniciativa comenzó en 2020 como una solución a su situación económica.

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Pareja brasileña construyó su casa con 10.000 botellas recicladas

En abril de 2020, Dóris Dias y Robson Lopes, una pareja brasileña, se encontraron en una difícil situación tras perder sus empleos. Por un lado, Robson había sido despedido de su trabajo como repositor y, por el otro, Dóris, educadora social, se vio obligada a dejar de trabajar debido a problemas de salud. Esta situación los llevó a mudarse temporalmente a la casa de los padres de Dóris, donde comenzaron a reflexionar sobre cómo construir su propio hogar sin la carga del alquiler.

Inspirados por la necesidad de encontrar una alternativa económica, decidieron levantar su vivienda utilizando botellas de vidrio recicladas. La idea surgió de la experiencia previa de Dóris en decoración para su boda en 2019, donde había utilizado materiales reciclados. A partir de ahí, comenzó a investigar sobre las técnicas de construcción con botellas y comenzó a recolectarlas en su comunidad, además de recibir donaciones de amigos y vecinos.

El proceso de construcción comenzó con la recolección de botellas de vidrio de 600 ml, que reemplazaron a los ladrillos convencionales en la edificación. Para fijarlas, la pareja utilizó una mezcla de cemento y arena. En los primeros cinco meses, Dóris y Robson recolectaron más de 10.000 botellas, comenzando así la estructura básica de su casa.

A medida que avanzaba el proyecto, las necesidades de la construcción también crecían. En septiembre de 2020, informaron que habían invertido solamente 3000 reales brasileños en los materiales hasta ese momento, pero todavía les faltaban elementos como el techo, puertas y ventanas. Para completar su hogar, la pareja organizó campañas de recolección de fondos.

Ya en junio de 2024, la vivienda había llegado a una superficie de 85 m² y había utilizado alrededor de 20.000 botellas recicladas en total. Aunque la estructura principal estaba concluida, seguían restando trabajos para finalizar el hogar.

Este proyecto no solo representa un ejemplo de resiliencia y adaptabilidad ante la adversidad económica, sino también una forma creativa de contribuir al reciclaje y la sostenibilidad en la construcción. La historia de Dóris y Robson destaca cómo la innovación puede surgir en contextos difíciles y cómo los esfuerzos comunitarios pueden facilitar soluciones habitacionales.

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