Paro de choferes de Diadema persiste hasta que se paguen sus salarios
Los choferes de Transporte Diadema Argentina mantienen un paro debido a la falta de acreditación de sus salarios. A pesar de un anuncio de depósito, los trabajadores aún no han recibido el dinero en sus cuentas.

Los choferes de Transporte Diadema Argentina continúan su medida de fuerza, iniciada por la falta de pago de sus salarios, lo que ha llevado a paralizar los servicios de transporte. Alejandro Quintero, integrante de la Unión Tranviarios Automotor (UTA), confirmó que, aunque se había anunciado un depósito, los conductores no han encontrado el dinero acreditado en sus cuentas bancarias, lo que justifica la continuación del paro.
"Nos enteramos por los mismos compañeros que no tenían acreditado su sueldo", explicó Quintero, destacando que los trabajadores se encontraban en sus lugares de descanso, con un cese de actividades hasta que el pago se haga efectivo. La situación provocó la cesación de los servicios de transporte, que se habían reanudado temporalmente tras un anuncio municipal de pago.
El conflicto no solo involucra a los conductores de Diadema, sino que también impacta a 268 trabajadores que pasaron de Patagonia Argentina a SolBus a partir del 1 de agosto. Según el dirigente sindical, estos empleados todavía esperan el pago de haberes correspondientes a su anterior empleador. Quintero subrayó la falta de respuesta del Municipio, que no se presentó en la audiencia convocada en la Secretaría de Trabajo para solucionar este reclamo.
El sindicato UTA llevó a cabo gestiones ante la Secretaría de Trabajo para resolver el conflicto salarial y reclamar el cumplimiento de los compromisos que el Municipio había asumido respecto a los pagos pendientes. Quintero insistió en que el Municipio debe hacerse responsable de las deudas salariales.
Este episodio pone en evidencia las dificultades económicas que enfrentan los trabajadores del transporte en la región. La situación actual llega en un contexto donde el servicio público enfrenta desafíos por la variabilidad en el financiamiento, lo que ha llevado a diversos paros y conflictos laborales en los últimos años.
A medida que el conflicto se prolonga, los trabajadores se encuentran alerta y preparados para mantener su reclamo hasta que se cumplan las promesas de pago. El futuro del servicio de transporte y la situación laboral de los choferes depende de la respuesta que brinde el Municipio en relación a los pagos comprometidos.