Paro total en Santa Cruz por despido de 16 trabajadores de Crexell
El Sindicato Petrolero de Santa Cruz inició un paro total debido al despido de 16 trabajadores de la empresa Crexell. La medida se lleva a cabo desde el 26 de agosto, y ya ha involucrado la intervención del Gobierno provincial buscando una resolución del conflicto.

El Sindicato Petrolero, Gas Privado y Energías Renovables (SIPGER) de Santa Cruz implementó a partir de las cero horas del 26 de agosto un paro total de actividades, en respuesta a la decisión de la empresa Crexell de despedir a 16 trabajadores en la localidad de Las Heras. Este conflicto laboral fue impulsado por el líder del sindicato, Rafael Güenchenen, quien exige la reincorporación de los empleados afectados y una solución inmediata a la situación.
La gravedad de la situación llevó a la intervención del Gobierno provincial, que a través de la Secretaría de Estado de Trabajo de Santa Cruz dictó la conciliación obligatoria. Esta medida obliga a Crexell a revocar los despidos y a retomar las negociaciones con los trabajadores. La primera audiencia entre las partes está programada para este miércoles en Río Gallegos, donde se intentará encontrar una solución salvaguardando los puestos de trabajo en cuestión.
El gobernador Claudio Vidal manifestó su preocupación ante la situación y giró instrucciones a las autoridades laborales para que actúen con la finalidad de proteger los empleos dentro del sector hidrocarburífero de la provincia. Desde el Ejecutivo también han dejado claro su posición en contra de cualquier despedido adicional, destacando la importancia del trabajo en un sector clave para la economía santacruceña.
A medida que avanza el proceso de conciliación, el SIPGER mantiene su postura firme en defensa de los trabajadores despedidos. La situación refleja las tensiones laborales actuales en Santa Cruz, una provincia con una economía muy vinculada a la extracción de recursos hidrocarburíferos, donde los despidos tienen un impacto significativo no solo en los empleados afectados, sino también en la comunidad en general.
El futuro del conflicto dependerá de los avances en las negociaciones y de la respuesta de la empresa ante la presión gubernamental y laboral. La situación es un claro ejemplo de las dificultades que enfrenta el sector, que ha experimentado fluctuaciones en la demanda de trabajo en función de los precios internacionales del petróleo y las políticas energéticas del país.