Patricia Bullrich busca reactivar el Senado y LLA revisa ley de Malvinas
La próxima semana se anticipa complicada para La Libertad Avanza en el Congreso, con Patricia Bullrich intentando sesionar en el Senado. Por otro lado, el oficialismo busca avanzar en la ley de Malvinas, que enfrenta críticas y necesita ajustes tras la reacción internacional.

La agenda legislativa nacional se presenta desafiante para el bloque La Libertad Avanza en el Congreso, liderado por Patricia Bullrich. Con el Senado sin actividad desde hace más de un mes, Bullrich intentará convocar una sesión el próximo jueves con el objetivo de avanzar en varios proyectos que ya cuentan con dictamen, entre ellos la reforma de la Ley de Salud Mental y el Tratado de Cooperación de Patentes (TCP). La falta de consenso en temas clave ha congelado otros debates, como la reforma política.
En paralelo, en la Cámara de Diputados, el oficialismo trabaja para desatascar el proyecto de ley que aborda la cuestión de Malvinas. Después de una intensa sesión en la que se discutieron varias leyes, incluidos temas de discapacidad y propiedad privada, los esfuerzos se concentrarán en la Ley de Defensa de la Soberanía Nacional. Esta ley endurece las penas para las empresas que exploten recursos en Malvinas sin autorización del Estado argentino, lo que ha generado tensiones, incluso entre aliados políticos, quienes piden modificaciones al texto original.
El artículo más controvertido de la nueva ley establece penas de prisión para aquellos que realicen actividades destinadas a alterar procesos electorales o que fomenten la manipulación de la opinión pública mediante desinformación. Esta regulación ha suscitado preocupaciones no solo a nivel local, sino también internacional, evidenciadas por declaraciones del vicesecretario de Estado de Estados Unidos, Christopher Landau, quien expresó que el país está atento a los intereses de sus empresas en relación a la iniciativa legislativa.
Las tensiones aumentan debido a que la ley no solo contempla sanciones para las compañías que operan en Malvinas, sino también para sus proveedores. Esto podría impactar especialmente a las empresas estadounidenses que tengan vínculos en la región, lo que pone en alerta a la Casa Blanca. Landau, junto al canciller argentino Pablo Quirno, informó que estaban siguiendo la situación de cerca, resaltando que, si bien cuidan sus intereses comerciales, respetan el proceso legislativo en Argentina.
Un encuentro que estaba programado para discutir el proyecto en las comisiones de Defensa, Legislación Penal y Relaciones Exteriores fue cancelado, lo que añade incertidumbre a la situación. Sin embargo, fuentes del oficialismo han afirmado que la presión internacional no ha alterado el rumbo de la discusión, manteniendo que los planes siguen adelante tal como estaban establecidos.
El desarrollo de estas iniciativas en el Congreso evidenciará la dirección que tomará la política nacional en relación a la soberanía sobre las Islas Malvinas y la postura del actual Gobierno frente a las proyecciones comerciales de otros países en este territorio.