PCR busca aprender del shale en Oklahoma para expandir su experiencia
Petroquímica Comodoro Rivadavia (PCR) sigue participando en el yacimiento Cherokee, en Oklahoma, con el objetivo de adquirir conocimientos sobre la explotación de recursos no convencionales. Esta iniciativa busca replicar la experiencia ganada en Estados Unidos en la cuenca de Vaca Muerta, en Argentina.

Petroquímica Comodoro Rivadavia (PCR) mantiene su participación en el proyecto Cherokee, ubicado en la cuenca Anadarko de Oklahoma, donde busca adquirir experiencia en la explotación de recursos no convencionales. A través de su subsidiaria PCR US Investments, la empresa ha trabajado durante más de un año en este yacimiento y ha compartido algunos de los aprendizajes obtenidos hasta el momento.
El proyecto Cherokee Z tiene una producción bruta que se estima en 8,700 barriles equivalentes de petróleo por día (boe/d), mientras que la participación neta de PCR en el mismo alcanzaría los 1,300 boe/d. Mariano Brandi, CEO de PCR US Investments, destacó que a pesar de la competencia en el mercado estadounidense, había una oportunidad para la empresa en el desarrollo de proyectos de energía, tras haber iniciado previamente con energías renovables y luego diversificarse hacia el sector Oil & Gas.
La operación en Cherokee consiste en la perforación de un pozo mensual, llevando a cabo un ritmo que podría alcanzar hasta 60 pozos en total. Esta estrategia permite a PCR seguir de cerca las técnicas de perforación y fractura en un área que presenta una escala comparable a la de Vaca Muerta, aportando así al aprendizaje sobre la explotación de shale en un entorno competitivo.
En términos de producción, las cuencas de Anadarko y Vaca Muerta son comparables: en agosto, Vaca Muerta reportó alrededor de 1.23 millones de boe/d, mientras que Anadarko alcanzó un promedio de 1.42 millones en 2025. Sin embargo, la composición de la producción difiere significativamente; Vaca Muerta genera más petróleo (670,000 barriles diarios frente a 359,000 de Anadarko), que, por el contrario, produce un volumen mayor de gas (181 millones de metros cúbicos diarios en Anadarko frente a 95 millones en Vaca Muerta).
A su vez, la estrategia de PCR involucra un ingreso progresivo al mercado estadounidense con bajos riesgos y como socio no operador en áreas ya desarrolladas, lo cual podría facilitar la transferencia de conocimientos adquiridos en Oklahoma a su actividad en Argentina. La experiencia acumulada en la cuenca Cherokee puede resultar beneficiosa para el desarrollo futuro de proyectos en la región de Neuquén, donde Vaca Muerta se ha convertido en un centro vital para la industria energética del país.
Con el respaldo de aprendizajes adquiridos en una de las principales cuencas de shale del mundo, PCR espera fortalecer su posición en el sector energético argentino y contribuir a la maximización del potencial de Vaca Muerta.