Pekín rechaza multa a AliExpress y anuncia acciones
China condenó la multa de la UE a AliExpress por 550 millones de euros y anunció medidas para defender la plataforma. Pekín critica el uso de barreras digitales por parte de Bruselas.

El Gobierno de China ha expresado su rechazo a la reciente multa de 550 millones de euros impuesta por la Comisión Europea (CE) a la plataforma de comercio electrónico AliExpress. Las autoridades chinas afirman que estas sanciones representan una forma de discriminación y están preparadas para responder con "medidas contundentes" con el objetivo de salvaguardar los intereses de sus empresas en el ámbito internacional.
Un portavoz del Ministerio de Comercio chino indicó que la medida de la CE establece "barreras digitales" bajo la excusa de regulación, lo que afecta el funcionamiento normal de las empresas chinas en Europa. Esto sucede en un contexto de crecientes fricciones comerciales entre China y la Unión Europea, que incluyen disputas sobre el comercio y la tecnología, además de otros factores como la guerra en Ucrania.
La multa contra AliExpress, considerada la más alta hasta ahora por incumplir la Ley de Servicios Digitales (DSA), se basa en la crítica de que la plataforma no ha abordado adecuadamente la venta de productos ilegales, incluyendo bienes falsificados. La CE también acusó a la compañía de tener una capacidad insuficiente para detectar y eliminar anuncios problemáticos de su sitio.
AliExpress, por su parte, ha manifestado su compromiso con las normas de seguridad y ha anunciado su intención de apelar la sanción, tildándola de "desproporcionada". Este caso no es aislado, dado que en meses anteriores, la CE también había multado a otra plataforma china, Temu, por una suma de 200 millones de euros, por motivo similar, así como a la red social X con una multa de 120 millones por falta de transparencia.
Las autoridades chinas han afirmado que apoyarán a sus empresas para utilizar instrumentos legales en defensa de sus derechos, y han instado a la CE a actuar de manera más justa y equitativa, evitando abusar de la discrecionalidad en la aplicación de regulaciones que pueden ser ambiguas.
La situación es compleja y marca un hito en las relaciones comerciales entre Asia y Europa, donde las normativas sobre comercio digital están siendo cada vez más estrictas. Recientemente, una delegación de eurodiputados visitó China para discutir estas tensiones, lo que indica la relevancia de este tema en la agenda política y económica entre ambas regiones.