Pérdida de empleo en Chubut y Santa Cruz desde el inicio de la gestión Milei
Desde el inicio del gobierno de Javier Milei, Chubut y Santa Cruz han perdido más de 19.500 empleos privados, mientras que Neuquén presenta un crecimiento en el empleo. Los datos reflejan una marcada disparidad en la evolución del mercado laboral en la Patagonia, impulsada en gran parte por la actividad en el sector energético.

El inicio de la gestión de Javier Milei ha generado un impacto considerable en el mercado laboral de la Patagonia, con Chubut y Santa Cruz acumulando pérdidas significativas de empleo privado desde diciembre de 2023 hasta julio de 2026. En Chubut, la cifra de empleos registrados cayó de 98.270 a 88.916, lo que representa una disminución de 9.354 puestos, equivalente al 9,5%. Por su parte, Santa Cruz sufrió un retroceso aún más acentuado, con una reducción de 10.176 empleos, alcanzando un total de 50.463 empleos registrados y una caída del 16,8%. En conjunto, ambas provincias experimentan una pérdida de 19.530 empleos, un dato que resalta la reconfiguración del sector económico local.
El impacto de estas pérdidas de empleo es particularmente relevante para Chubut y Santa Cruz, que dependen en gran medida de la actividad petrolera en la cuenca del Golfo San Jorge, donde el retroceso en la actividad convencional ha tenido un efecto negativo en otras industrias de la región. Según datos del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) publicados por la Secretaría de Trabajo de la Nación, el total de empleos privados registrados en todas las provincias argentinas ha disminuido en unos 257.200 puestos en el mismo periodo, reflejando una tendencia negativa en el ámbito laboral a nivel nacional.
En contraposición, Neuquén se ha consolidado como una excepción dentro de este contexto, mostrando un crecimiento en el empleo privado. Pasando de 143.768 empleos en diciembre de 2023 a 156.342 en julio de 2026, Neuquén presentó un incremento de 12.574 puestos, correspondiente a un aumento del 8,7%. Este crecimiento se atribuye en gran parte a la expansión de la actividad vinculada con Vaca Muerta, que contrasta con la situación crítica de las provincias vecinas.
Además, el análisis de otras provincias patagónicas revela disparidades notables. Mientras Río Negro cerró el periodo con un leve saldo positivo de 3.166 empleos, la Tierra del Fuego sufrió una caída abrupta de 5.530 puestos, sumando un total de 30.954 empleados. Estos datos demuestran que la evolución del empleo en la región es heterogénea y depende en gran medida del contexto sectorial y de las decisiones económicas a nivel gubernamental, así como de la estructura productiva de cada provincia.
El panorama laboral en la Patagonia se presenta como un reflejo de las transformaciones económicas y políticas en curso, con desafíos significativos para Chubut y Santa Cruz en su búsqueda de recuperación económica, mientras que Neuquén sigue captando la atención por su dinamismo en el sector energético.