Permiten a joven mapuche viajar a Chile pese a condena por usurpación
El Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Roca otorgó permiso a Juan Pablo Colhuan, un joven condenado a prisión en suspenso por usurpación, para viajar a Chile. La decisión fue tomada a pesar de las objeciones de la fiscalía, que advirtió sobre el riesgo de fuga del imputado.

El Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Roca autorizó a Juan Pablo Colhuan, un joven de origen mapuche condenado a prisión en suspenso, a viajar a la localidad de Chiloé, en Chile. Este permiso se otorga a pesar de la fuerte oposición del Ministerio Público Fiscal, que argumentó que Colhuan podría no regresar a Argentina, dado su historial de fuga.
Colhuan, miembro de la comunidad mapuche Lafken Winkul Mapu, fue sentenciado por usurpación agravada por haber usado violencia o intimidación durante el despojo, un hecho ocurrido en Villa Mascardi, una zona a aproximadamente 35 kilómetros al sur de Bariloche. La condena, que aún no es definitiva, implica una pena de dos años y seis meses de ejecución condicional.
A pesar de su situación legal, Colhuan partirá hacia la Comuna de Curaco de Vélez, en Chiloé, del 28 de septiembre al 2 de octubre de 2026. Su defensa, liderada por la abogada Laura Taffetani, argumentó que el viaje es necesario por razones de salud y por prácticas relacionadas con la cosmovisión mapuche, lo cual pesó en la decisión del tribunal.
El fiscal Diego Martín Paolini se opuso firmemente a la autorización, recordando que aún está en curso un recurso de casación respecto a la condena de Colhuan. Paolini enfatizó que el joven tiene un riesgo elevado de no regresar al país, considerando que ya ha eludido en ocasiones a la justicia, incluyendo la ausencia en el juicio de otros imputados de su causa.
El conflicto territorial en Villa Mascardi ha escalado en los últimos años, generando tensiones entre las comunidades mapuches, el Estado argentino y el derecho a la propiedad. En octubre de 2022, la comunidad Lafken Winkul Mapu fue desalojada por fuerzas federales, bajo una orden judicial que buscaba normalizar el control del territorio.
El actual permiso otorgado para que Colhuan viaje podría sentar un precedente, dado que representa una decisión del tribunal que no solo ignora la oposición fiscal, sino que también refleja sobre las complejidades de los procesos judiciales en casos que involucran a pueblos originarios.
Con la situación de Colhuan aún incierta y la condena flotando sin firmeza definitiva, su eventual regreso a la Argentina se mantiene como un tema de preocupación tanto para las autoridades judiciales como para la comunidad en general.