Perspectivas del mercado para dólar e inflación hacia diciembre de 2026
El último Relevamiento de Expectativas de Mercado pronostica una inflación del 29,8% y un dólar mayorista en $1.652 para diciembre de 2026. Aún se espera una desaceleración de precios, pero no se alcanzará el objetivo del 1% mensual trazado por el gobierno.

El reciente Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) elaborado por el Banco Central de la República Argentina (BCRA) define unas perspectivas cautelosas para el resto del 2026. Según los datos, se anticipa un escenario de desinflación gradual, con una inflación acumulada que cerrará en aproximadamente el 30%, aún sin cumplir la meta de inflación mensual de menos del 1% que el presidente Javier Milei consideró clave para su programa económico.
Los analistas proyectan un cierre de año con una inflación de 29,8%, moderadamente inferior a las expectativas anteriores, y con una proyección del dólar mayorista que superará los $1.650 a fines de diciembre. Para los meses previos, las proyecciones son de un avance de precios de 2% en julio, seguido de 1,8% en agosto y septiembre, y una esperada disminución a 1,6% para noviembre, aunque diciembre podría ver un leve repunte al 1,8%.
El contexto inflacionario ha mostrado una moderación en el segundo trimestre de 2026, resaltada por la disminución de la inflación de junio a 1,9%. Sin embargo, a pesar de estas señales, los economistas no consideran que el año logre alcanzar un incremento mensual inferior al 1% en la inflación. El informe también destaca que la estabilidad cambiaria es un factor determinante para mantener la desaceleración de los precios observada en meses recientes.
En cuanto al tipo de cambio, el pronóstico promedio del REM sugiere valores progresivos del dólar mayorista, comenzando en $1.512 en agosto y alcanzando los $1.652 al finalizar diciembre, lo que representa un incremento interanual del 14,1%. Algunos analistas consideran que un tipo de cambio entre $1.600 y $1.605 en diciembre es posible, al ofrecer una perspectiva aún más optimista sobre la estabilización del mercado.
La economía también muestra signos de debilidad, con una caída estimada del 0,4% del Producto Interno Bruto (PIB) en el segundo trimestre, aunque se prevé una recuperación del 1% para el tercer y cuarto trimestre de 2026. Esta desaceleración del PIB pone de relevancia los desafíos económicos que enfrenta el país y la necesidad de políticas que fomenten un crecimiento sostenible.
El ministro de Economía, Luis Caputo, se refirió al contexto basado en datos recientes de inflación, resaltando que la cifra de abril fue la más baja en cinco meses. Sin embargo, la corrección a la baja de las proyecciones de crecimiento refleja la incertidumbre persistente en el entorno económico argentino.