Perú reporta más de 12 mil denuncias de extorsión en seis meses
Durante el primer semestre de 2026, Perú registró 12.634 denuncias de extorsión, destacando la gravedad de esta problemática a nivel nacional. Las cifras revelan un aumento significativo en la inseguridad, con un impacto notable en la vida diaria de comerciantes y ciudadanos.

El Ministerio Público de Perú ha informado que entre enero y junio de 2026 se presentaron 12.634 denuncias por extorsión y chantaje, lo que implica un promedio mensual de 1.053 casos. Este fenómeno penal ha alcanzado dimensiones alarmantes, afectando a diversas personas y sectores económicos en el país. La mayoría de las denuncias, 11.946 en total, corresponden específicamente al delito de extorsión, con un número considerable de casos de chantaje y otros en proceso de calificación.
Según el informe del Observatorio de Criminalidad, los distritos fiscales más afectados son Lima Este, La Libertad y Lima Centro, entre otros, que concentran más de la mitad de las denuncias a nivel nacional. Estas áreas representan un 53,3% del total de denuncias, evidenciando la necesidad de aplicar medidas más efectivas para la prevención y persecución del delito en estos contextos.
El impacto de la extorsión se observa en la cotidianidad de los ciudadanos, especialmente en comercios y servicios esenciales, donde trabajadores han reportado amenazas y exigencias de pago. Esto genera un clima de temor e incertidumbre que requiere una respuesta integradora por parte de las autoridades. El Observatorio subrayó la importancia de la colaboración entre diversas instituciones para abordar esta problemática de manera efectiva.
Se insiste en que la recolección y análisis de datos son fundamentales para desarrollar estrategias destinadas a reforzar la acción penal y formular políticas públicas que enfrenten el fenómeno. La presión social y económica generada por las extorsiones tiene un efecto dominó que afecta tanto a la seguridad individual como a la estabilidad de sectores productivos.
Paralelamente, el reporte destaca que la situación del crimen organizado, junto con otros delitos como el sicariato, está siendo vigilada con detenimiento. En la primera mitad del año, los accidentes de tráfico también se han elevado a niveles preocupantes, apuntando a un aumento de muertes por siniestros viales en comparación con asesinatos, lo cual refleja una crisis de seguridad más amplia en el país.