Perú restablece su sistema parlamentario bicameral tras 34 años
El 24 de julio de 2026, Perú renovó su sistema legislativo al reinstaurar el Congreso bicameral, el cual había estado ausente durante 34 años. Esta reforma fue aprobada en 2024 por el Congreso unicameral anterior y marca un cambio significativo en la estructura de gobierno del país.

El 24 de julio de 2026, Perú reenfocó su sistema de gobierno al reinstaurar un Congreso bicameral, poniendo fin a más de tres décadas de funcionamiento bajo un Congreso unicameral. Ese día, asumieron sus funciones los 60 senadores y 130 diputados elegidos durante las elecciones generales de abril, marcando el inicio de un nuevo ciclo legislativo que se extenderá hasta 2031. La decisión de regresar a la bicameralidad fue competida y, a diferencia del anterior modelo establecido en la Constitución de 1993, esta reforma se concretó sin un referéndum, gracias a un consenso entre los miembros del Congreso unicameral previo, que aprobó la reforma en 2024.
Bajo el nuevo esquema, el Poder Legislativo se encuentra dividido en dos cámaras. El Senado tiene como funciones principales la revisión y aprobación de iniciativas legislativas, así como la elección del Defensor del Pueblo y magistrados del Tribunal Constitucional. Por su parte, la Cámara de Diputados es responsable de la iniciativa legislativa, actúa como la primera instancia para la mayoría de los proyectos de ley y también participa en la supervisión de la gestión del gobierno.
En el contexto político actual, es importante resaltar que ninguno de los seis partidos presentes en el Congreso obtuvo mayoría absoluta en las dos cámaras. Actualmente, el bloque oficialista, liderado por Fuerza Popular, cuenta con 22 senadores y 41 diputados, lo que establece un sistema legislativo en equilibrio, donde la colaboración y el consenso se tornan vitales para la gobernabilidad.
El 26 de julio, se llevará a cabo la elección de las Mesas Directivas para el periodo legislativo 2026-2027. Ambas cámaras elegirán a sus líderes en sesiones separadas, y la competitividad entre los bloques es alta, ya que se presentan listas tanto oficiales como opositoras en ambas instancias. Este acontecimiento refleja la polarización actual entre el oficialismo y la oposición, con el Senado en un empate técnico que podría forzar una segunda ronda de votación.
La restauración del sistema bicameral introduce un glosario de términos parlamentarios que habían caído en desuso durante su ausencia, lo que podría suponer un reto comunicacional para la ciudadanía y los medios de comunicación en su conjunto. Entender conceptos como "bicameralidad", "parlamentarismo" y "reforma constitucional" se vuelve primordial para el seguimiento de la actividad legislativa y su impacto sobre la vida pública peruana.
A medida que se inicia este ciclo, las expectativas sobre la capacidad del nuevo Congreso para legislar y fiscalizar la acción del presidente aumentan, especialmente considerando el contexto histórico de inestabilidad política por el que ha pasado Perú en los últimos años. La atención internacional se centra ahora en cómo esta nueva estructura funcionará en la práctica, ante un escenario de fragmentación política y la necesidad de alcanzar acuerdos mediante el diálogo entre las fuerzas representadas en el Congreso.