Petro y Galán en desacuerdo sobre reapertura del Hospital San Juan de Dios
El presidente Gustavo Petro criticó al alcalde Carlos Fernando Galán por el retraso en la reapertura del Hospital San Juan de Dios y llamó a los trabajadores a presentar acciones legales. Las restricciones impuestas por la Alcaldía complican el inicio de la prestación de servicios, a pesar de las inversiones realizadas por el gobierno nacional.

En medio de una creciente tensión entre el presidente Gustavo Petro y el alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, se intensifican las críticas en torno a la reapertura del Hospital San Juan de Dios. Petro acusó a Galán de estar “a punto de romper su palabra” respecto a este complejo hospitalario, instando a trabajadores y a víctimas de violencia sexual a presentar tutelas y acciones de desacato judicial para exigir que se inicien los servicios de salud en el establecimiento.
El desencuentro se produjo cuando el gobierno nacional aseveró que el hospital estaba en condiciones para prestar servicios de manera progresiva, mientras que la Alcaldía sostiene que aún no se han cumplido con los requisitos técnicos y administrativos necesarios para su habilitación. Esta discrepancia destaca las dificultades en la coordinación entre diferentes niveles de gobierno, que son esenciales para la gestión de servicios públicos.
Petro defendió las inversiones ya realizadas en el hospital, que incluyen un monto significativo de recursos asignados para su recuperación. Según el presidente, se han destinado 700 millones de pesos a esta tarea y 194 millones ya fueron transferidos para la construcción del Hospital de la Paz, diseñado para atender a víctimas de violencia sexual. Este proyecto se desarrolla en Cumaral, Meta, y es parte de un esfuerzo más amplio por restablecer servicios de salud adecuados tras el conflicto armado en Colombia.
El presidente también hizo énfasis en su compromiso histórico con el hospital, recordando que fue durante su gestión como alcalde de Bogotá que se adquirió el San Juan de Dios, un paso que se dio en un contexto de deterioro y abandono del complejo. Además, aludió a las leyes que se aprobaron para proteger el hospital, destacando los esfuerzos por dotarlo de tecnología moderna y otros recursos necesarios para su funcionamiento.
Petro externó su preocupación por el hecho de que la no habilitación del hospital podría generar un detrimento patrimonial debido a las inversiones realizadas. Este anuncio fue parte de un mensaje más largo en el que resumió las actuaciones realizadas desde 1998 para promover la recuperación del complejo.
Por su parte, las tensiones entre Petro y Galán reflejan un problema más amplio en Colombia en cuanto a la implementación efectiva de políticas de salud pública y la necesidad de colaboración entre las diferentes administraciones. A medida que el debate se intensifica, se espera que surjan más acciones legales por parte de los trabajadores y defensores de derechos, con el fin de facilitar la apertura del hospital y mejorar el acceso a servicios de salud en la ciudad.