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Piden prisión perpetua para acusado de lesbicidio en Barracas

En el juicio por el lesbicidio de Barracas, se solicitó prisión perpetua para Justo Fernando Barrientos, acusado de matar a tres mujeres, una de ellas de Neuquén. El ataque incendiario y el odio hacia la orientación sexual de las víctimas fueron determinantes en el pedido del fiscal.

Por Rodrigo Ramirez Aburto4 min de lectura
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Piden prisión perpetua para acusado de lesbicidio en Barracas

En la jornada de ayer, en los tribunales de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, se llevó a cabo una audiencia crucial en el caso del lesbicidio ocurrido en Barracas, donde se solicitó prisión perpetua para Justo Fernando Barrientos, de 69 años. El fiscal general Juan Manuel Fernández Buzzi argumentó que el crimen, que costó la vida de tres mujeres, fue motivado por un "sentimiento visceral de odio" hacia la orientación sexual de las víctimas. Entre las fallecidas, se encontraba una mujer de Neuquén, Andrea Amarante, que se hallaba residiendo en el hotel donde sucedió el trágico suceso.

El atentado tuvo lugar el 5 de mayo de 2024 en un hotel de la calle Olavarría. Durante el ataque, Barrientos arrojó un líquido inflamable sobre el colchón en el que dormían cuatro mujeres y le prendió fuego. A medida que las llamas se propagaron, una de las víctimas intentó escapar, pero el acusado la golpeó y la empujó de nuevo al interior de la habitación para que no pudiera salir. Este acto, además de ser brutal, evidenció un claro desdén por la vida de las mujeres presentes.

Las heridas sufridas por las víctimas fueron devastadoras. Andrea Amarante, quien padeció quemaduras en el 75% de su cuerpo, falleció el 12 de mayo tras varios días de internación. Pamela Cobbas murió al día siguiente de la agresión y Mercedes Figueroa el 8 de mayo, ambas con quemaduras del 90% de sus cuerpos. Solo una mujer, Sofía Castro Riglos, fue capaz de sobrevivir con lesiones en un 3% de su superficie corporal, y logró recuperarse tras permanecer hospitalizada hasta el 3 de junio.

La fiscalía, al igual que la Federación Argentina de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Trans, que actúa como parte querellante, coincidió en que el crimen debe ser juzgado tanto bajo la figura de homicidio agravado por violencia de género como por odio a la orientación sexual. Este caso ha generado gran conmoción y resalta la problemática de la violencia ejercida contra la comunidad LGBTQ+ en el país.

La exigencia de la pena máxima de reclusión subraya la gravedad del delito, que no solo consideró el ataque en sí, sino el contexto de discriminación y odio que lo motivó. La decisión del Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional Nº5 de la Capital Federal se espera con atención, dado que este juicio podría resonar más allá de lo individual y establecer un precedente en la lucha contra crímenes de odio en Argentina.

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