Piden retirar el juguete "squeezy" por riesgo cancerígeno
La Cámara del Juguete emitió una advertencia sobre el juguete viral "squeezy", que contiene sustancias cancerígenas. Se solicita su retiro del mercado en todo el país.

La Cámara del Juguete ha alertado sobre la presencia de sustancias cancerígenas en el popular juguete conocido como "squeezy", que ha cobrado gran popularidad entre los niños. A raíz de esto, se ha solicitado a las autoridades la prohibición de su venta a nivel nacional. Esta solicitud surge tras la constatación de que el juguete ya ha sido retirado del mercado en varios países por razones similares.
Los "squeezy" son juguetes blandos y manipulativos que se suelen usar para aliviar el estrés o la ansiedad, pero su uso ha sido limitado en distintas jurisdicciones debido a los riesgos que presentan para la salud de los menores. El componente cancerígeno que se detectó en su fabricación genera preocupación tanto en padres como en organismos de salud pública.
Las advertencias sobre los riesgos de este tipo de juguetes no son nuevas, y ha habido un creciente enfoque en la seguridad infantil frente a productos que podrían comprometer la salud. En este contexto, las cámaras que agrupan a los fabricantes y comerciantes de juguetes han empezado a impulsar medidas más rigurosas para garantizar la seguridad de sus productos ante la demanda de un mercado cada vez más concienciado.
Además de la prohibición del "squeezy" en otros países, esta situación ha reavivado el debate sobre la regulación de juguetes en Argentina, donde muchos productos aún no cuentan con normas estrictas sobre seguridad y composición. Las autoridades sanitarias y de consumo deberán evaluar la gravedad de las denuncias y tomar acciones acorde para proteger a los consumidores.
Este caso es un ejemplo del desafío que enfrenta la industria juguetera en la actualidad, donde el mercado de juguetes se expande rápidamente y muchas veces sin suficiente regulación. Por otro lado, este fenómeno también demuestra el poder de la información y la presión social en la protección de los derechos de los consumidores.